Capítulo 8
Amanece ¿Está bien lo que haré? Definitivamente mi padre lo desaprueba, pero… ¡¿Qué más puedo hacer? En serio quiero ir a esa fiesta ¡En serio quiero ir! ¡Es Blair! Esa niña me gusta desde el pre—escolar ¡Los adultos no entienden la encrucijada en la que estoy! No he podido ¡Nunca! Acercarme a Blair Hopkins porque Minerva siempre está entrometida en el medio ¡Siempre! Ella nunca me deja solo ¡Jamás! No puedo estar tranquilo con mis amigos porque ella siempre está abrazada a mi brazo, no puedo hacer nada porque ella siempre está ahí molestándome, invadiendo mi espacio ¡La detesto! ¡¿Por qué rayos es mi amiga?! ¡Ni siquiera me agrada realmente! Quisiera que ella no existiera, así no me sentiría mal de ir a la fiesta de Blair Hopkins ¡Pero Minnie siempre tiene que arruinar todo!
— ¡No me importa! — golpeo el colchón — Iré a esa fiesta y lo que le pase a Minerva no me interesará…
Me quito las sábanas de encima y me calzo las pantuflas. Respiro hondo, debo de tranquilizarme, calmar ese dolor en el pecho ¡Me va a dar un infarto! Salgo de mi habitación, debo de estar sereno o mis padres se darán cuenta de mi engaño. Sé que mamá no me cuestionará, su cerebro es demasiado maleable como para que no me diga nada. Mi padre es otro caso, es como si él tuviera un sexto sentido, hasta un séptimo, detecta las mentiras en un abrir y cerrar de ojos. Creo que lo he logrado engañar, debe de entender que de todas formas me da “Pena” el fallarle a Minnie, pero definitivamente me creyó cuando le dije que ella accedió a que yo vaya a la fiesta de Blair ¡Además, ella no es mi dueña! Yo puedo hacer mi vida como se me plazca, no tengo por qué rendirle cuentas a Minnie ¡Ella no es nadie para mí!
— Buenos días hijito…
Mamá coloca mi plato del desayuno.
— ¡Yo también quiero!
Pide el mocoso, tratado de estirarse fuera de su silla para niños.
— Henry, compórtate…
Ordena papá, el mocoso solo hace un puchero.
— Aún no le digo nada a Esmeralda… — me informa mi hermano — Aún tienes tiempo para arrepentirte…
— Ya dije que no iré… — me sirvo jugo — Además, así puedes ir en mi nombre y todos ganamos — sonrío — Tú pasas más tiempo con tu novia, yo me consigo una…
— Eres muy niño para eso…
Mamá me acaricia el rostro.
— Harry tiene novia desde que tenía mi edad — les recuerdo — Bueno… Esmeralda le impuso ser su novio… ¿Qué rayos les pasa a esas hermanas?
— Están locas…
Susurra Harry, suelto una risita.
— Niños… — papá nos mira — Sean amables con ellas, uno nunca sabe…
— De eso tú sabes mucho…
Mamá lo abraza.
— ¿Estás seguro que no quieres ir?
Pregunta papá, niego con la cabeza.
— Ya les dije, Minnie me dijo que estaba bien
— Pues entonces está bien supongo…
Papá toma un sorbo de su café, no me quita la mirada.
— Laura está en el trabajo, me dijo que tenía audiencia — informa mamá, cortándole las salchichas al mocoso — Irá de frente al teatro, así que no hay forma de avisarle del cambio de planes…
— Déjale un texto…
Sugiero.
— No creo que los lea, ella anda muy ocupada como para leer textos…
— Y con lo estresada que se pone Esmeralda — comienza a decir Harry — No creo que ella conteste tampoco los textos…
— Mejor no le manden nada a nadie — pincho una salchicha — Y que pase lo que tenga que pasar…
— Es que, si no vas, Esmeralda no tiene motivo para regresar del teatro… — me explica Harry — Yo me puedo ir solo en el auto
— Pues entonces ve solo…
— Le dejaré un texto…
Harry se levanta de la mesa y sale de la cocina.
— Es una pena que te pierdas de la presentación de Minnie — comienza a decir papá, miro mi plato, no me interesa — Esmeralda habló de lo emocionada que está su hermana…
— Conejo se emociona por cualquier cosa…
Ruedo los ojos.
— Es una niña muy linda — mamá sonríe, papá asiente — Y te quiere mucho
— Lo sé…
Muerdo mi tostada.
— Debes de valorar a los que te quieren de forma desinteresada — dice papá, terminando su café — Es algo que deberías de tener presente siempre…
— Sí… — vuelvo a rodar los ojos — ¿Pueden dejar de intentar que me sienta culpable?
— Daniel…
Mamá me mira, frunzo el entrecejo.
— Ya les dije que Minerva me dijo que estaba bien si faltaba — me cruzo de brazos — Entiéndalo… — tomo mi cubierto — Dejen de intentar martirizar a su hijo con frases disque motivacionales, no están aportando nada más que inseguridad y miedo a mi desarrollo psicológico…
— Daniel tiene un buen punto…
Suelta Henry, ruedo los ojos ¡Lo sé! Estoy mintiendo ¡Lo sé! ¡Merezco que mis padres me torturen! ¡Pero deberían dejar que tenga mis propias convicciones en lugar de aplastaras para hacer lo que ellos creen correcto! ¡Para mí es correcto ir a la fiesta de Blair! ¡Ella y yo hemos querido ser amigos desde el pre—escolar! ¡Pero como a Minnie no le agrada, jamás hemos podido serlo! ¡Ella actúa como si fuera mi dueña! ¡Contribuir a que yo me convierta en una clase de objeto para ella no es correcto! Lo correcto es que mis padres me dejen alejarme un poco de ella, mejorar mis habilidades sociales en un entorno donde un conejo rosado no me esté intentando acaparar ¡Minnie es mi ancla personal! Jamás podré realizarme como persona si tengo un parásito rosado ¡Eso es lo que es ella! ¡Un parásito! Y a los parásitos se les elimina…
— Tienes razón… — papá se limpia con una servilleta, mi mamá lo mira con preocupación — No está bien querer hacerte cambiar de opinión — nos miramos fijamente — Así que… lo único que te diré… — trago saliva — Es que entonces te hagas responsable de tus decisiones…
— Lo haré…
— Bien… — papá sonríe — Ya que me tomaré el día… ¿Por qué no vamos al centro comercial?
— Eh… sí
Acepta mamá, tomando a Henry en brazos.
— De paso que compramos un regalo para Blair
Sonrío ¡Sí! ¡Lo logré! Logré engañar a mi padre ¡Soy lo máximo! Papá dice que debo de hacerme cargo de mis decisiones ¡Pues obvio! Si soy quien las tomará ¿No es acaso lo más lógico? A veces los adultos hablan tonterías. Iré a la fiesta y seré responsable, no dejaré que me roben o secuestren…
El paseo al centro comercial terminó. Primero fuimos a ver ropa, Harry necesita pantalones nuevos porque los suyos ya le quedan muy cortos. Papá vio algunos artículos de deporte y mamá un nuevo microondas, ninguno compró nada. Henry hizo berrinche por un helado y papá se negó a comprarle uno, le dio un tirón de orejas para que llore en serio. Almorzamos hamburguesas y luego fuimos a la juguetería, Henry ya no hizo ningún berrinche. Compré una muñeca Barbie para Blair y a Henry le compraron un llavero con una pelota con luces de colores. Finalmente fuimos por los helados, a Henry se le cayó su helado y papá se negó a comprarle otro, dijo que él debe de aprender a comer porque no se le va a estar comprando helados cada que se le caiga uno, yo solo me reí del mocoso…
— ¡Al fin!
Corro dentro de la casa.
— ¿Quieres que envuelva el regalo?
Pregunta mamá.
— Sí por favor… — corro escaleras arriba — Iré a bañarme…
— Daniel… — me detiene mi hermano — Esmeralda no me contesta…
— ¿Y?
Tomo unas toallas del armario.
— No sé si habrá leído mis mensajes… — mira su teléfono — Le dije que no ibas a ir y que no venga por ti, que iré yo a darle el encuentro…
— ¿Le intentaste llamar?
— Sí… pero creo que debe de estar en silencio o algo parecido… porque no contesta…
— Rayos…
Miro a otro lado.
— ¿Qué hacemos?
— Pues nada… — contesto — Ya lo verá y sabrá que no iré… — frunzo el entrecejo — Además… — miro a mi hermano — Conejo debe de haberle dicho que no iré…
— Daniel… — Harry me mira fijamente — Sé que mientes…
— ¿Qué…?
— Y papá también lo sabe…
— Eso no es cierto — lo fulmino con la mirada — Además no estoy mintiendo
— Daniel…
— ¡Sal de aquí! — lo empujo — Debo de estar listo para la fiesta…
Harry no lo entiende, él nunca ha tenido problemas, es el chico bueno, y tiene novia desde hace seis años ¡Jamás ha tenido problemas! Y Esmeralda no está tan loca como Minnie ¡Está loca! Pero no de la misma forma que Minnie. Al menos Esmeralda le deja espacio a Harry, no lo acapara y le permite tener amigos. Yo no puedo, Minnie aleja a todo aquel que “Interfiera en nuestra amistad”. No me permite estar solo con Tyler o con cualquier otro de mis amigos, y sobre todo no me deja estar cerca de Blair. Lo siento Minnie, pero, aunque todo el mundo se enoje… igual faltaré a tu recital… a tu primer recital…