Capítulo 7
Las semanas han pasado, Minnie se presiona mucho por el recital, incluso ha dejado de comer por estar practicando. Quiere hacerlo bien, sabe que este es el primer paso para algún día llegar a la sinfónica y quizá a la fama internacional. Es el precio a pagar por el sueño de fama. Yo sé que he perdido esta oportunidad, pero sé que habrá otras, además yo quiero ser cantante, salir en posters y en películas. Mi talento debe de llegar a todos lados del mundo…
— ¿Por qué no subes videos a youtube…?
Sugiere Tyler, estamos en el patio de recreo, Minnie al fin me ha dado un respiro para poder saltar la cuerda junto a Abby y Rachel.
— ¿A dónde?
Pregunto sin entender.
— ¿Es en serio? — Tyler suelta una carcajada — ¿Dónde has estado los últimos meses? — alzo una ceja — Es una página nueva, creo que apareció en febrero…
— ¿Y qué hay ahí?
— Videos — contesta Tyler — Puedes subir videos y ver videos… ¡Totalmente gratis!
— ¿En serio?
— Sí… llega a tu casa y revisa…
— Necesitaría una cámara para eso…
— Una filmadora
Asiento. Miro a Minnie, se ve chistosa saltando la cuerda, como un peluche gigante color rosa. Es un gran milagro que ella me haya soltado, pero Abby le insistió con todas sus fuerzas pues necesitaban una persona más para poder completar el juego. Mi brazo se siente más ligero sin Minnie colgada de él, aunque ella sigue estampando con rotulador n***o la frase “Propiedad de Minnie”. Supongo que, incluso si cada uno hace más amigos, siempre mi brazo será de su propiedad. Eso es lo que quería yo también, al fin y al cabo, que se aleje y me dé mi espacio, pero sin quebrar la amistad ¡Vamos por buen camino!
— ¿Cuánto falta para el recital de Minnie?
Pregunta Tyler, maniobrando con la pelota de futbol.
— Es mañana
Contesto, Minnie ha comenzado a cantar una ronda mientras salta la cuerda.
— Que aburrido… — Tyler suelta una risita — Sentarte por dos horas a escuchar música que hace dormir…
— No hace dormir… — le miro, Tyler no sabe apreciar ese tipo de cosas, es muy burdo — Es clásica…
— Por eso… clásicamente dormirás…
— Idiota…
Me río.
— ¡Daniel!
Me giro, es Blair Hopkins.
— Hola…
Saludo, sonriendo ligeramente.
— Eh… — se sonroja — Mañana haré una fiesta por mi cumpleaños — me entrega una invitación — ¡Será en la piscina! Y habrá trampolines y mucha comida…
— Wow… — miro la tarjeta — Suena genial…
— También te quiero ver allá, Tyler
Blair le entrega una invitación a mi amigo.
— Cuenta conmigo…
Tyler sonríe.
— Espero contar con ambos…
Blair me sonríe de nuevo y luego se aleja.
— Genial, nuestra primera fiesta de piscina, y a puertas de octubre…
— No iré…
Miro la invitación celeste, siento una presión en el pecho.
— ¡¿Qué?! — Tyler me mira con los ojos bien abiertos — ¡¿Por qué?!
— Mira la hora… — señalo la invitación — La fiesta es a las seis, a esa hora será el recital…
— ¡¿Estás bromeando?! — Tyler toma su pelota y me mira con los ojos bien abiertos — ¡Es Blair! ¡La más bonita del salón! ¡La chica que está loca por ti desde tiempos inmemoriales!
— Lo sé, pero…
— Minerva sabe que a ti te gusta — miro a otro lado, la verdad es que jamás le he dicho nada — Entenderá si le dices que prefieres ir a la fiesta de Blair a ir a dormir al teatro…
— Pero…
Miro a Minnie, ahora ella mueve la cuerda junto con Abby.
— ¡Pero nada! — miro a Tyler — Tú mismo siempre dices que Minnie te asfixia — siento una presión en el pecho — Y si sigues así, algún día te tendrás que casar con ella porque la loca de los Conejos nunca te querrá soltar…
Aprieto los puños ¿Cómo la llamó? ¡¿Cómo la llamó?! ¡No está bien! ¡No está nada bien! ¡Solo yo puedo referirme, de forma poco amable, así de Minnie! ¡Él no! Lo miro, quisiera golpearlo por insultar a Minnie ¡Quisiera golpearlo por hablar mal de ella…! Quisiera hacerlo… pero…
— Supongo que tienes razón… — guardo la invitación — Hablaré con ella y le diré que no podré ir…
— ¡A sí se habla! — Tyler me lanza su pelota, la atajo con rapidez — Quizá en la fiesta, Blair te bese…
— Tenemos diez años… aún no queremos esas cosas…
— Habla por ti cerebrito, yo no me opondría si una niña quisiera besarme…
— ¡Dany!
Minnie corre hacia mí, detrás vienen sus demás amigas.
— ¿Qué quieres…?
Extiendo ambos brazos para detenerla, ella solo sonríe.
— Nada… — toma mi mano izquierda, luego pega un sticker en forma de corazón — Pero la campana está por sonar…
— Yo iré primero al baño… — quito el sticker de mi mano y se lo pego en la frente, Minnie solo suelta una risita — Adelántate…
— ¡Vamos Minnie!
Abby y Rachel toman a Minnie de los brazos y se la llevan.
— Salvado por las locas de las cuerdas…
Tyler me palmea la espalda.
— Sí… les debo una muy grande — suelta una risa — Hacer que Conejo se aleje de mí es casi imposible…
— Esa niña está obsesionada contigo
— Es que soy irresistible
Sonrío con suficiencia.
— En verdad le gustas mucho…
Frunzo el entrecejo.
— ¿A Conejo? — me río — Claro que no…
— Como sea… ¿Cómo harás para no ir al recital?
— Aún debo de pensarlo…
— ¡¿No lo habías aceptado ya?!
— Baja la voz…
Comenzamos a caminar.
— Daniel…
— No es tan fácil… Conejo es como un perrito al que estás a punto de pisarle la pata… — Tyler se ríe — Tengo que pensar bien las cosas, planear como hacerlo bien…
— ¿Eso significa que sí irás a la fiesta?
— ¡¿Estás loco?! — me río — No me voy a perder la fiesta de Blair…
— Eso quería escuchar, eres mi ídolo Daniel…
— Además… dudo mucho que Conejo se enoje, lo entenderá… — entramos en la escuela — Lo entenderá…
La escuela ha terminado ¡Literalmente tengo unas nueve horas para decirle a Minnie que no iré a su recital! ¡¿Cómo se lo diré?! Sé que le entristecerá, es un evento del que me habla desde hace meses ¡Meses! Le emociona mucho ¡Y me quiere en primera fila junto a Laura y Esmeralda! Pero quiero ir a la fiesta, nunca he ido a una fiesta y ¡Será la de Blair! Yo le gusto, lo sé, se sonroja cada vez que me ve, y a mí me gusta mucho ¡Es demasiado bonita! Tengo que decirle a Minnie que faltaré ¡No hay de otra!
— Y ya me compré un vestido precioso para mañana — va diciendo ella, abrazada a mi brazo izquierdo — No puedo usar nada rosado o llamativo, así que es n***o con un lazo rosa pastel…
— No sé qué es rosa pastel…
— ¡Una tonalidad de rosado! — grita, soltando una carcajada — Es suavecito… bien pálido…
— ¿Y qué tiene que ver eso con un pastel?
— ¡Daniel!
Minnie infla las mejillas, sonrío.
— Lo siento Conejo… prosigue…
— ¡Y me compré zapatos hermosos! ¡Son de charol!
— Ah…
Entramos en casa.
— Y tienen un pequeño tacón…
— Hola niños…
— ¡¿Papá?!
Abro al máximo los ojos.
— ¡Hola señor Knight!
Minnie agita la mano con efusividad, papá solo sonríe.
— ¿Qué haces tan temprano…?
Pregunto, intento zafar mi brazo de las garras de Minnie.
— Tu padre se dio la tarde libre… — mamá aparece y lo abraza por atrás — Al fin de cuentas es el jefe… — se besan — Y vino para darle mucho amor a su amada esposa…
— Querida… no digas esas cosas enfrente de los niños…
— Puaj… hablen sus cochinadas en otra parte — los miro con indignación — Vamos…
— Sí
Minnie y yo caminamos hacia las escaleras.
— ¿Siguen durmiendo juntos?
Escucho preguntar a mi padre.
— Hay que ver los Power Ranger SPD
Minnie enciende la televisión y se lanza sobre mi cama.
— Pediré que nos traigan papitas… — tomo mi radio de la mesa de noche — Mamá — presiono el botón — Tráenos papitas
— Dile que él baje y se sirva
Escucho la voz de papá.
— Enseguida te las llevo hijito…
Escucho la voz de mamá.
— ¡Lo estás malcriando mujer!
Dejo el radio en la mesa.
— ¿Minnie? — la puerta se abre, es el mocoso — ¡Minnie!
— ¡Henry! — Minnie lo sube a la cama — ¿Cómo está el bebé más lindo del mundo?
— Ya no soy un bebé… — ruedo los ojos — Pero Dany sigue siéndolo…
— Sí… ese es cierto…
— Cuidado con lo que dices Conejo… — la fulmino con la mirada — Te voy a hacer a la parrilla…
— Hasta ahora no sé qué significa eso, pero es la amenaza habitual…
Sonríe, haciéndole mimos al mocoso.
— ¿Puedo ver televisión con ustedes?
— No
Contesto.
— Sí, quédate…
Minnie se hace a un lado.
— ¡Conejo!
Protesto.
— ¿Qué…? — Minnie aprieta las mejillas regordetas de Henry — ¿Cómo le puedes decir que no a esa carita? — ambos hacen un puchero — ¿Dany…?
— Mocoso del mal…
Arrastro mi puff al lado de la cama, perdí mi sitio por culpa de Henry.
— Tú ya no mandas Dani… — dice — Ahora el rey soy yo y mi reina es Minnie…
— ¡Ay qué lindo…!
Minnie lo abraza.
— Ella no puede ser tu reina… — le lanzo una bola de papel — Es muy fea para ser reina, no llega ni a dama compañía…
— ¡Dany!
Protesta Minnie, golpeándome con la almohada.
— Lo siento…
— ¡Traje un tazón repleto de papitas y jugo para mis niños! — mamá entra en la habitación — Owww… mi bebé está aquí…
— Sí, llévatelo
Pido, Henry y Minnie me lanzan almohadones.
— No seas malo con tu hermano — me advierte mamá, ruedo los ojos, Henry me saca la lengua — Y tú no molestes a tu hermano
— Es que yo también quiero estar con Minnie
Henry abraza a Minnie, ella solo ríe.
— Que fastidio… — ruedo de nuevo los ojos — ¿Qué haces?
— Remarcando mi marca
Dice Minnie, escribiendo en mi brazo con su rotulador n***o.
— ¿Yo también puedo ser de tu propiedad?
Pregunta Henry.
— No — empujo a Henry — Solo yo puedo ser propiedad de Conejo
— Owww…
Minnie comienza a reír ¿Qué acabo de decir?
— ¡Mamá! ¡Papá! — Henry se va corriendo — ¡Daniel no quiere que yo sea propiedad de Minerva!
— Mocoso insufrible…
Me quejo.
— Ya va a comenzar los Power Rangers — Minnie señala la televisión, saca los cuadernos de la mochila — Hay que hacer la tarea de lenguaje
— Házmelo…
Minnie me mira y luego infla las mejillas.
— Ya dije que no lo haré — infla más las mejillas — Y prometiste hacer tus propias tareas
— ¿Cuándo prometí eso?
— Mientras jugábamos Crash Team Racing
— Ah… — miro mi cuaderno — No se vale, no te prestaba atención…
— Ese es tu problema — Minnie sonríe — No haré tu tarea
— ¿Entonces de qué sirve tener una inquilina si no te va a pagar de alguna forma?
— No soy tu inquilina — me lanza una papa frita — Soy tu mejor amiga
— Es lo mismo…
Le lanzo la papa frita.
— Malo…
Infla las mejillas.
— Aish… tendré que hacer mi tarea…
— Puedo hacer más cosas por ti… — me encojo de hombros — Puedo hacerte galletas, las que tanto te gustan
— No quiero galletas
— Puedo dejarme ganar en Top Racing
— No quiero juego sucio…
— Puedo… puedo… — hace un puchero — Acomodar tu habitación
— Conejo, la mía siempre está ordenada… — sonrío — La tuya es la que siempre parece un desastre, todos tus peluches en el suelo junto a tu ropa ¿Cuándo fue la última vez que viste tu suelo?
— ¿Sabías que era alfombrado? — pregunta Minnie, apoyando la cabeza en una mano — No lo recordaba
— He ahí mi respuesta…
— ¿Pero entonces qué puedo hacer por ti…?
— ¿No dijiste que no eras mi inquilina?
La miro con una ceja alzada.
— Sí… pero de todas formas quiero hacer algo por ti…
— Como sea… — me froto la barbilla y frunzo el entrecejo — Podrías… podrías…
— Podría…
— Podrías… — miro mi mochila — Disculparme si falto a tu recital
— ¡¿What?! — Minnie abre al máximo los ojos — No hay trato — se cruza de brazos — Prefiero dejar de abrazarte a permitir que faltes…
— Ni que fueras mi dueña para permitirme hacer algo…
— ¡Daniel! — Minnie me mira fijamente ¡Rayos…! — Es mi recital… es importante para mí…
— Lo sé…
— ¡Y lo prometiste! — sus ojos se llenan de lágrimas — ¡Lo prometiste!
— ¡Lo sé!
Nos miramos fijamente.
— ¿Vas a romper tu promesa? — pregunta, mordiendo su labio — ¡¿Lo harás?!
— ¡No! — siento una punzada en el pecho — No romperé mi promesa…
— Bien… — alza su dedo — Re júralo
— Conejo…
— ¡Re—júralo!
— ¡Está bien! — enlazo mi dedo al suyo — Lo re juro…
— No quiero que lo olvides…
— No lo haré…
Minnie sonríe.
— Te quiero mucho, Dany…
Se abraza a mi brazo izquierdo ¿Y ahora qué hago? No puedo decirle que faltaré ¡Pero no quiero faltar a la fiesta! ¡¿Por qué tengo que ser obligado a hacer algo que no quiero?! ¿Solo porque es Minerva? ¡Es tonto! Tengo que ver la forma de faltar al recital… solo espero que Minnie no se enoje conmigo…
Las horas pasan, hace años que no hago mi tarea ¡Es demasiado aburrido! Ahora valoro un poco más a Minnie, ella hace esto por dos. Si ella se enoja conmigo voy a perder a mi hacedora de tareas ¿Estoy dispuesto a perderla? Pero no creo que eso suceda, se enojará conmigo por un día a lo mucho, luego volverá todo a la normalidad ¡Porque ella no puede vivir sin mí! Soy su único amigo, soy la única persona que la soporta, y soy el único al que ella ama ¡Me ama! No creo que el enojo le dure mucho tiempo…
— ¡Minnie! — Esmeralda golpea mi puerta, soporto que Minnie se quede todo el día aquí ¡Pero su hermana ya es lo suficientemente mayor como para quedarse sola en la casa de al lado! Supongo que esto ya es cuestión de costumbre — ¡Mamá ya llegó!
— Ya voy…
Contesta una adormilada Minnie, soltando mi brazo y dejando de mordisquear mi manga.
— Quítate el hábito de mordisquear tu manta mientras duermes… — bostezo, tallándome los ojos — Es la quinta camiseta que me babeas…
— Lo siento… — Minnie gatea hasta el filo de la cama — No olvides lo prometido…
— No lo haré…
Minnie se coloca los zapatos.
— Ya me voy…
— Sí…
Siento una presión en el pecho, es más grande de la que sentí esta mañana, es más grande que cualquier otra presión en el pecho que haya sentido… creo que me dará un infarto…
— Adiós Dany…
— Adiós…
Nos abrazamos ¡Me siento peor! No he podido decirle a Minnie que no podré ir ¡¿Y si me termina odiando?! ¡¿Realmente estoy dispuesto a faltar?! ¡Es Blair Hopkins! ¡Tengo solo diez años! ¡Tengo una vida entera para atormentarme por las chicas! Pero solo tengo una oportunidad para arruinar mi amistad con Minerva… ¡¿Qué hago?!
Bajamos las escaleras, Esmeralda y Harry se están besando en la puerta. Minnie se despide de mis padres y las dos hermanas se van. Harry regresa a su habitación, yo me quedo viendo la puerta. Quiero ir a esa fiesta ¡Tengo muchas ganas de ir! ¡Pero es Minnie de quien hablamos! Minnie es mi mejor amiga desde que tengo uso de razón, no puedo hacerle esto… no puedo…
— Esmeralda dejó aquí tu entrada — dice mamá, poniendo la mesa para la cena — Vendrá a recogerte a las cuatro…
— Minnie va a estar delante de todos por lo que escuché — papá coloca los cubiertos — Será la estrella de la noche…
— Sí… — me siento en mi habitual puesto, Harry aparece y se sienta en su lugar — Más bien… — los miro, todos me miran ¡Rayos! — Yo…
Esto es demasiado difícil ¡Me están sudando las manos! No puedo hacer esto ¡No puedo! ¡No a ella! Miro a mi familia, siento un nudo en la garganta, sé que me arrepentiré de esto…
— ¿Daniel…?
— Mañana es la fiesta de Blair Hopkins…
— ¿Blair…?
Mamá me mira con extrañeza.
— Es una niña de la escuela… — sonrío — Me gusta mucho y…
— ¿Y qué hay de Minnie?
Pregunta papá, bajo la mirada…
— Ya le dije que no podré ir… — miro a mi padre a los ojos, no debe de darse cuenta de que miento — Y me dijo estaba bien, al fin y al cabo… habrán más recitales en el futuro…
— Al igual que habrá muchas fiestas de Blair Hopkins… — miro a mi padre — Pero solo una “Primera Presentación” de tu mejor amiga…
— Pero… — miro a otro lado — Ella dijo que no había ningún problema…
— ¿Estás seguro?
Pregunta mamá, asiento…
— Mira que no podrás avisarle después… — asiento a sus palabras — Ella se irá desde temprano a practicar al teatro… — vuelvo a asentir — ¿Estás seguro?
— Sí…
Los miro a ambos, mi corazón late a toda velocidad.