Primer Encuentro (De la vez que me secuestro)
Entro Miranda sin más al supermercado de Yorkshire -huele a especias-
Era verano y ha hecho sol todo el día , ya son las seis de la tarde y lleva unos leggins negros con una camisa blanca que en el frente dice:" te gusta lo que ves" en Inglés y ve a algunas mujeres mirarla como bicho raro. Su cabello está en desorden recogido en un moño a medio lado y no lleva maquillaje. Su piel es blanca pero esta bronceada por el sol , ya que le gustan la naturaleza y salir a caminar
Mide alrededor de un metro sesenta y ocho, no es bajita pero tampoco es un poste de luz.
Al entrar al supermercado siente una presencia que se acerca, pero al levantar la vista ,no ve a nadie sospechoso.
Al entrar al pasillo se detiene y suelta el moño pues la peineta se le esta cayendo y se le sube la camisa , dejando ver la piel y la estreches de su cintura y la amplitud de sus caderas, sabe que la ven pero no le importa pues esta acostumbrada a que la miren. Se detiene frente a los enlatados, ve los precios colocados en ellos , de pronto siente el mover del aire y la voz de un hombre que dice muy cerca de su nuca la expresión
- Miaaa-
Se le erizan los vellos de la piel
-- Mierda que fue eso-
Al levantar la mirada ve a un hombre delante de ella, altísimo no pudo verle la cara, pues , tiene una capucha y sombrero de hipster n***o. Se ve que es corpulento y su chaqueta larga llega hasta las rodillas , es verde militar, las solapas están levantadas. Ella lo ve misteriosamente mientras le pasa al lado y nota un suspiro.
Miranda se alejo de él y termina sus compras que solo eran dos bolsas y las pudo cargar en sus brazos, se dirige al carro de su compañera de trabajo, Ester, que la llevó al mercado. Habían quedado de acuerdo en esperarse la una a la otra en el carro o cerca de este , una hora después de su arribo al supermercado y que si se tardaba alguna de las dos más del tiempo señalado, se irían cada una por su lado y se verían al día siguiente en el trabajo y ya ella se había pasado por 10 minutos.
Al salir rogó al cielo que aún Ester la esperara pero por suerte ella llegó primero .
Se colocó a un lado del carro pensando en sus cosas y los acontecimientos que habían pasado en el día, como la extraña llamada de su padre alcohólico de quien no supo nada desde el sepelio de su madre hacia más de siete meses..
--Algo quiere--- pensó
Desde que tenía diecisiete años se valía por si misma por sus becas y por el trabajo que obtuvo de medio tiempo. No quiso vivir más en el apartamento de sus padres por el alcoholismo de su padre y no le gustaba la idea de vivir en la universidad . Vivió dos años con una amiga que se caso y vive con su esposo en otro paísa hora. Luego no le quedó de otra y vivió en los apartamentos de la universidad y tuvo que salir de allí y regreso con su mamá pues no pudo seguir por necesidad y por su madre que le dio cancer, alguien tenía que cuidarla, para ser preciso, eso paso a sus veintidós años. Despues de todo y de que su mamá falleció, salió del apartamento de su madre pues vivir con ella y su padre fue regresar a una pesadilla. Ahora tenia alrededor de siete meses que vivía en un ático y pagaba una módica suma por vivir allí, pero ya esta el casero mirándola con otros ojos y estaba contemplando pedirle a Ester alojamiento, le había dado vueltas a esa idea pues no gustaba de vivir de la caridad.
Lo malo es que la situación se había tornado insostenible con el casero lujurioso ya que no ganaba la suficiente para comer , pagar la cuenta y los servicios básicos, todo anda por la nubes y la necesidad tiene cara de perro; le tocaría pedir ayuda o tendría que exponerse a ser ultrajada .
Estaba pues Miranda parada allí esperando a su amiga y de pronto le asaltó la idea de que habían dejado el carro en un lugar del parqueo muy solitario y esta luz que titila , más decidió desechar esa idea para no ponerse nerviosa.
Había dejado las bolsas encima del carro y se frotaba los brazos la espalda por dolor al cargar las bolsas , se agacho de cintura para abajo a amarrarse las zapatillas cuando sintió un brazo que la atrapó por la cintura y una mano que tapó su boca.
De la impresión y las chispas que sentía se lleno de susto y vio todo n***o, solo pudo ver el brazo de la chaqueta que era verde, sus gritos sofocados y la desesperación le ganaron y se desvaneció. Solo medio reaccionó al sentir el cuero n***o del sillón en sus mejillas, sus manos estaban atadas y sus pies y al voltear la cabeza veía, a traves del papel ahumado, el cielo y la luna moverse desde donde estaba detrás del asiento de un automóvil en marcha.