-Hemos llegado-dice el mensajero -¡No me moveré sin mis hombres, no voy a darlos aquí, mensajero!-dice el Alfa observando directamente al mensajero. - ¡No me llamo más mensajero, mi nombre es Glorien!, y si usted no cumple con esto requerido, no podrá entrar a la mansión en donde está su luna, ahora si usted gusta podemos estar toda la tarde aquí discutiendo si entrará usted o no, o mejor aún, podemos pasar si usted sigue estas indicaciones, ¡decida su luna o sus guerreros! Esaúl sintió como la sangre le comenzó a hervir y se cuestionaba cómo es que este chupa sangre se arriesgaba a jugar con él y hacer tan altanero. - ¡Si este encuentro fuera, en otros términos, te juro que no lo estuvieses contando “Glorien”, pero como sé que eres un vampiro de cuarta, un mero mensajero no te voy a

