Narra Javier Al llegar al departamento pude darme cuenta de que era genial, Tiago se lució con este lugar, dos pisos, paredes blancas, un sofá largo en color n***o y dos individuales en color gris, enfrente de ellos, una televisión enorme, pero lo que mas me había encantado era la cocina, de verdad que era hermosa, una amplia barra desayunador, sillas altas, un refrigerador de dos puertas y un lavaplatos gigante, una alacena muy bien equipada, utensilios de cocina de primera generación, creo que realmente estoy enamorado de este lugar, los ladridos de Linda me distraen de mi ensoñación —lo sé lo sé Linda, ya voy, molestarás a los vecinos— le digo mientras saco de una de mis maletas su plato, juguetes, un poco de comida y su colcha para dormir, más tarde tendré que ir a comprarle un poco

