El fuerte golpe de la que supongo es la puerta de enfrente más los ladridos del perro me han despertado, ¿Qué rayos con los vecinos? ¿tienen que despertar tan temprano a todo el mundo? Reviso el reloj pegado a la pared, «mierda» voy tarde me pongo de pie rápidamente, hoy tengo mucho trabajo, entro a la ducha y después de un baño rápido decido ponerme un suéter afelpado, jeans, botas calientitas y un abrigo encima, además de bufanda y unos guantes delgados, el clima en noviembre puede ser horrible a veces, cuando estoy lista salgo dando un portazo, no se si haya alguien enfrente, pero que también despierte, el perro por suerte se ha detenido con sus malditos ladridos. Llego al auto y mi teléfono comienza a sonar, contesto sin fijarme y de pronto solo salen dos rostros demasiado conocidos

