Me miro al espejo, antes de meterme a la ducha, en mi cuello se ha formado un pequeño moretón, paso saliva y busco más de donde vino ese, encontrándome con otros dos más pequeños en el pecho, también hay un pequeño enrojecimiento en mi muñecas pero nada comparado con las marcas de mi cuello, si alguien se da cuenta de esto pensarían que Alex me golpea o algo así pero en realidad es que a Alex le gusta rudo, debo admitir que es divertido e increíble hacerlo así, pero esto es algo que nunca me había pasado, con Javier no hubiera pasado, él jamás me llegó a dejar ninguna marca, el sexo con él era diferente, era mas... Pero bueno, no me quejo aunque también me gustaría que me dejara a mi tomar el control, así como la segunda noche cuando me llevó a ese lugar romántico, donde pude tocarlo más,

