LINA Me desperté y comencé a prepararme para ir al trabajo. No tenía ni idea de cómo iba a actuar Leo conmigo después de lo que pasó ayer. ¿Me ignoraría otra vez? ¿Fingiría que no pasó nada? No sabía si estaba lista para eso. Estaba en la cocina desayunando cuando lo vi entrar. —Hola —sonrió. —Hola... no sueles levantarte tan temprano —le dije, algo sorprendida. —Lo sé, pero me he levantado antes para hablar contigo —respondió. Ya está. Aquí venía. Iba a decirme que no significaba nada para él. Que lo de ayer no tenía importancia. Que no iba a pasar nada más. Otra vez lo mismo. —Me preguntaba si podría invitarte a salir esta noche —dijo con una sonrisa hermosa. ¿Perdón? —¿En serio? No tienes por qué hacerlo —le solté, sin poder ocultar la sorpresa. —Cuando dije que te compensa

