Días pasan y todo está muy tranquilo, cosa que mantiene preocupado a Robert por qué los chicos están inseguros. Tienen programado un viaje a Roma, que se llevará a cabo en vacaciones necesitan salir del estrés en el que se encuentran.
—Soeh, vamos al centro comercial para comprar unas cosas que necesitas para el cumpleaños de Lucca, te está quedando todo muy bonito.—comenta Aitana, mientras van de camino al jardín, donde las espera el chófer.
—Solo debemos, hacerlo con cuidado por qué si se entera ya no será sorpresa. Creo que compraremos zapatos y unas prendas de vestir, así no nos descubren.—le contesto Soeh, a su madre adoptiva.
Llegaron al lugar y de una vez fueron escogiendo los materiales para crear unas pancartas de cumpleaños, también unos globos plateados, azul metálico y n***o, de vez en cuando se preguntaban cosas:—¿Qué te parece, esto? ¡Lo llevamos!.
—Si, ese me gusta mucho Aitana... creo que a Lucca le va a fascina, pero ¿Y el pastel, que motivo tendrá?... Por qué eso sí es muy importante.—pregunta Soeh, con mucha curiosidad. Tanto que se rasco la cabeza.
—Eso sí, deberíamos preguntarle a él, pero también le gustan los Ferrari [...] podemos agregarle globos rojos, amarillos y blancos a la decoración.— dijo Aitana y Soeh, le respondió:—!Me parece, muy buena idea¡.