Cada día que pasaba había un idioma nuevo, así que los chicos se prepararon para el siguiente. Cuando hablo con ellos, antes de irse les comento que le sigue el árabe y que todos los días a las 2:00 PM, verían esa materia.
Se reían de la paciencia que conservaba la mujer, pues ni la profesora de música tenía su perseverancia cuando llegó la mañana, todos se fueron a estudiar sabiendo que al volver encontrarían a la profesora de idiomas esperando por ellos.
—¿Qué les parece ella? No sé ve peligrosa, por qué si nos hubiese querido hacer daño... justo cuando quedamos solos con ella lo abría hecho.—preguntaba Bacco, pero no todos respondieron.
—No pienses tanto no se atreverá con la fuerza que hemos logrado obtener en las prácticas, podríamos destruirla como a una cucaracha.—respondió Dylan, mientras Noah lo regaño:—No deberías decir esas cosas, ella es nuestra profesora y es muy amable. Al menos con todos nosotros, si ya quisiera hacernos algo no lo hubiese dudado. Recuerda que aún tenemos habilidades ocultas... No por eso, tienes que decir que la dejaremos como a una cucaracha aplastada.
—Solo bromeaba, últimamente estás muy delicado