Luego de ser vista en el funeral, Mariana cambio su imagen para no ser descubierto aunque estaba claro que ella no le haría daño a los chicos. No podía dejar que la reconocieran de ninguna manera, así que optó por hablar otro idioma haciendo creer que es una profesora de lenguas.
—Buon pomeriggio, signora Aitana, mi chiamo Agatha Kirchner ed è un piacere lavorare per lei. Sai cosa faccio. Sono un insegnante di lingue e arti. Qual è la tua prima richiesta?.—(Buenas tardes, señora Aitana, me llamo Agatha Kirchner y es un placer trabajar para usted. Ya sabe a qué me dedico soy profesora en artes lingüísticas, ¿Cual es su primer pedido?).—pregunta la mujer, observando a cada uno de los chicos.
—Bene Ágatha, la prima cosa che voglio è che tu insegni tutte le lingue che conosci.—(Bueno Ágatha, lo primero que quiero es que enseñes todos los idiomas que sabes).—contesto Aitana y le dió una sonrisa a sus hijos.
—Quindi siamo partiti, domani non c'è tempo da perdere, io vado a istruirvi e sarete soddisfatti, non ci resta che assecondare gli orari.—(Entonces empezamos, mañana mismo no hay que perder tiempo Yo los voy a instruir y usted quedará satisfecha, solo debemos acomodar los horarios).—dijo emocionada la mujer.