Pasaban semanas y los chicos ya habían derrotado por lo menos a 50 súbditos del malévolo «Señor Infierno» incluyendo a Jaime. Ese hueso, si qué fue duro de roer.
Planeaban entrar al portal bañados de sangre, de sus propios enviados.
Al entrar a tal, sitio una bestia de siete cabezas los olfatea, para saber si son amigos o enemigos... Y a Lucca se le ocurrió la brillante idea, de sacar una croqueta de cerdo diciéndole:—Toma, se un buen chico. — la bestia devoró en menos de un segundo lo que el chico le había dando a comer y lo siguió. Al ver esa situación, Isaac le comento:—Lucca, si qué sabes hacer amigos rápido... te dije que debíamos pasar desapercibidos y tú ya le diste de comer a ese horrible animal.
—Con calma, no peleen que tal y el se acostumbré a nuestro olor, luego nos deja seguir sin tanto protocolo. — dice Rhys y la mayoría, acepto que era necesario tenerlo de nuestro lado.
—Si, ustedes lo dicen así será. Por mí, se los puede cenar la bestia, así no tengo que estar cuidando chicos necios y más cuando Soeh se de cuenta que vinimos sin ella. — comenta Noah y los otros chicos se ríen, mientras que Bacco contesta:—!Qué temor, le tienen a una niña indefensa¡ Ja, ja, ja... Ya me los imagino suplicando perdón.