El día transcurre lo más tranquilo que se podía esperar, Soeh iba de camino al comedor y escucho cuchicheos por parte de las mujeres de servicio; hablaban tan bajito que la chica se acercó más para saber lo que decían:—Te dije que los señores recibieron, un títere del *Señor Infierno*, pero ellos lo echaron de la casa. Solo pude escuchar que los cito a un lugar la tarde de hoy. Ja, pero ni saber a dónde.
Al escuchar que habían, finalizado la charla Soeh salió y se veía tan natural, que ni ellas mismas se dieron cuenta que ella las escucho.
—Buenas tardes, señorita Soeh ¿Desea algo?. — pregunta Nathalia y ella en respuesta le dijo:—Tranquila , no necesito nada por ahora, ¿Donde estan mis padres?.— pero esta vez respondió Kaina:—Ellos están, en su despacho. Si necesita algo, puede ir hasta aya.
—Gracias, estaré en el jardín.— les dijo y en sus manos traía una libreta, con la que hacía unos bocetos en referencia a las joyas.
Se dirigió al jardín por la puerta de la cocina, no quería dar una vuelta tan larga y a lo lejos vió que los chicos, disfrutaban de un baño en la piscina.