28

740 Palabras

Abril tocó la puerta de la elegante casa del barrio de San Isidro, de la que tanto había escuchado hablar y jamás había visitado. En el diario se comentaba que el jefe era dueño de una mansión, pero nunca hubiese podido aventurar lo hermosa que era. Cargaba con una canasta de productos navideños, que al adquirir le había parecido una buena idea, pero mientras recorría con la mirada aquella propiedad parecía cada vez menos adecuada. La tardanza para abrir la puerta no hacía más que aumentar sus dudas. No le había avisado a Ciro que se presentaría allí, suponía que él pasaría el año nuevo con su familia pero tampoco de eso estaba segura. Cuando José por fin abrió, llevaba unos shorts playeros, con una remera blanca y unas ojotas azules más dignas de un surfer que del dueño de un diario.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR