LIVIA Salí hecha una furia del cuarto de Lorenzo, dejando esa máscara donde la había encontrado. ¿El tipo con el que había conectado en el baile? Era él. Justo él. El mismo cabrón que más detesto en este planeta. ¿Pero realmente lo sigo odiando? Me dejé caer en la cama, con la cabeza hecha un caos. ¿Y si Lorenzo también sintió lo mismo esa noche? Tal vez por eso apareció el fin de semana siguiente... aunque preguntando por Lesbia Moretti, no por mí. ¿Se habrá confundido de persona? Mi cerebro no paraba, dándole vueltas a todo esto. De pronto, esos años atrás me parecían todavía más lejanos. ¿Y si todo fue una coincidencia gigante? Siempre que nos cruzábamos, él y yo nos tirábamos indirectas, puro veneno de un lado y del otro. Él dejaba claro que no me tragaba, y yo respondía igual. ¿C

