LIVIA No he estado al cien estas últimas semanas. Traigo un virus estomacal que no me suelta, y la verdad ya me tiene hasta la madre. Lorenzo pidió cita con nuestra doctora, y aquí estoy, esperando mi turno sentada como zombi en la sala. Han pasado casi seis meses desde que me metí a Cambridge, y por fin siento que las cosas van tomando forma. Las tareas me están saliendo buenas y los profes me agarraron cariño. Lorenzo… Lo amo un montón. Desde que se murieron sus papás, ha estado bien metido en el rollo de ser el jefe de los Bellandi, y casi no lo veo. Lo extraño, pero nos dejamos notitas cada vez que sabemos que no vamos a coincidir. Me da paz, sobre todo porque fue él quien empezó con eso. Nuestras vidas poco a poco van tomando el rol de lo que eran Domenico y Gabriella. A veces salg

