Susan Hay un momento exacto, cada año, en el que sé que la Navidad ha comenzado de verdad. No es cuando encendemos las luces ni cuando el aroma del pino invade la casa. Tampoco cuando los villancicos empiezan a repetirse en bucle. Es cuando Matthew, con el ceño ligeramente fruncido y las gafas apoyadas en la punta de la nariz, revisa por tercera vez la lista de quién duerme dónde para evitar confusiones en su logística anual. Nunca pensé que llegaría a envejecer junto a este hombre. Y sin embargo, aquí estamos… y lo que nos falta. Matthew tiene ahora el cabello completamente blanco, aunque insiste en llamarlo plateado. Sigue siendo alto, sigue caminando con esa postura recta que parece desafiar al tiempo, pero sus movimientos son más lentos, más conscientes. No débiles. Solo sabios. Yo
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


