Un suplicio total estaba viviendo Kalha, el solo roce de su ropa la estaba torturando y aquel olor que no paraba de percibir se colaba tan dentro de ella que Rose luchaba por tomar el control y que los hombres estuvieran tras de ella buscando su atención tampoco le estaba ayudando. Al ser la inauguración del edificio que ella misma diseñó, no pudo negarse a darles un recorrido a las personas para explicarles el diseño y todo lo que había hecho para que se viera tan actual y hermoso. Valente no dejaba de estar tras de ella, realmente era una locura total y ya se estaba fastidiando, así que no tuvo más opción que correr al baño. Al mirarse al espejo sus mejillas estaban rojas, la persona del reflejo no era ella, es su parte salvaje deseando copular. ¿Cómo pudo olvidarse de tan importantes

