Capítulo 4.

588 Palabras
—No es él, pero creo saber quién si es el anónimo —mencionó Sam mientras me daba el papel doblado. —Yo vi que lo dejo ahí para que tu lo vieras. Sam empezó a reír, por lo cual mis nervios disminuyeron, era obvio que seguro se confundió, esta tan ebria que no podría creerle nada de lo que diga. —¿No piensas verlo? —me preguntó señalando mi mano, la cual ya había hecho bolita el papel. Lo desdoblé y entonces lo vi, era una nota, la misma letra. —Oh por Dios —dije sorprendida. —¿A quién viste? Los nervios nuevamente subieron a mí, y Sam solo se giro para señalar a José. No entiendo porque seria él, o mas bien lo entiendo, comencé a recordar lo de hace rato y tiene sentido, José estaba muy nervioso, y justo la nota que Pablo vio debajo de la puerta decía que no podía hablarme porque estaba muy nervioso. —¿José? —Si, es evidente, yo le pregunté si era el de las notas, y fingió estar confundido, es obvio que aun no quiere que sepas. Muy bien, pues si José quiere que no sepa esto, le haré pensar que aún no sé nada. Levante la nota para leerla, pero todas las esperanzas de por fin haber encontrado al anónimo desaparecieron, cuando comencé a leer. Nota: “¿Qué estabas haciendo con José? ¿Tienes algo con él? No me gustaría verte con él de nuevo” Pero ¿Qué mierda acabo de leer? A caso esta sonando como un maldito novio toxico. Rei un poco luego me deshice de la nota, la deje en una de las macetas que estaban de camino a a puerta principal, o sea que mierda, ¿Quién se cree este tipo? Primero viene con notitas lindas, enamorándome y después actúa como si fuera mi novio, pidiéndome que no me puedo acercar a alguien. —¿Nos vamos? —Alexis había salido detrás de mi, no lo había notado apenas. —Si, solo quiero llegar a casa, las cosas aquí se están poniendo muy raras. —¿Pasó algo con José? Negue con la cabeza y mire hacia la puerta, Sam venia acompañada de Pablo y Rebecca. Decidimos ya irnos, Alexis paso a dejarme a mi casa, y me aseguro que dejaría sana y salva a Sam en su casa, al menos yo no estoy tan mal, no me gustaría estar así al llegar a casa. Camine hasta la puerta de mi casa, el sonido del auto de Alexis alejándose envolvió la noche y sin mirar atrás entre a mi casa. Mi mama estaba en la sala, al parecer viendo televisión, avise que ya había llegado y fui hasta mi habitación, me eche en la cama y me quede mirando el techo. —Fue una noche extraña, y para mi mala suerte no puede averiguar nada, mas bien termine mas confundida que al inicio. Saqué mi celular del bolsillo de mi chaqueta y me puse a revisar mis mensajes. Alexis: “Deje a Sam en casa, y llegué sano y salvo a la mía, te noté algo asustada cuando te encontré afuera, ¿Todo bien? Verónica: “Sam me dijo que no te contase, pero desde hace unos días estoy recibiendo unas notas, y hoy leí una que me dejo algo preocupada y confundida, pero tranquilo, no pasa nada grave” Alexis: ¿Notas? ¿De quién? Verónica: “Si supiera te lo diría, al final de cada una pone: ~Firma, Anónimo~” Deje mi celular a mi lado, el cansancio me estaba invadiendo, solo me acurruque en mis piernas y poco a poco me fui quedando dormida. *** Abrí mis ojos, lo único que veía era que estaba amarrada a una silla, me dolía, dolía demasiado, sangre comenzaba a salir de esos amarres de lo fuerte que eran, ¿Dónde estoy? —¡Ayudaaa!  
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