CAPÍTULO VEINTINUEVE A pesar de que solamente estaba observando el interrogatorio a través de una pared con espejo del otro lado, Jessie estaba nerviosa. Al fin y al cabo, era su teoría la que estaban comprobando. Solo cabía esperar que Ryan y Trembley consiguieran que Marisol Méndez confesara lo que fuera que estaba ocultando. Sentada en esa sala de interrogatorios, no daba la impresión de que tuviera ningunas ganas de sincerarse. Tenía los codos sobre la mesa con la cabeza entre ambas manos. Su rostro mostraba una mueca, como si se estuviera preparando para defenderse de lo que fuera que le arrojaran a la cara, como si ser cuestionada periódicamente por unos hombres que la quisieran derrotar fuera lo que le había tocado en esta vida. Jessie se preguntó si se le había ocurrido a Mariso

