Necesitaba salir de esa casa y alejarme de Edmond tanto como pudiera, y… la verdad es que no quería acostumbrarme a él. Sé que tuve que darle ese rodillazo, no me sentía orgullosa de lastimarlo físicamente de esa forma, pero tuve que hacerle entender que no soy una chica cualquiera, que no iba a rebajarme a su nivel y que tampoco iba a sucumbir. No obstante, no entiendo cómo fue que pude abrirme tanto con él, contarle tantas cosas que ni a mis padres he podido confesar. Sé que la mayoría de esas cosas él podía saberlas, pero siempre estuvo atento y eso me hizo sentir importante, hace mucho tiempo que no tenía con quien hablar sinceramente de mí, sentía que siempre debía estar alerta, pero con la persona que debía estar más alerta, quedé completamente al descubierto. Él parecía una persona

