CAPÍTULO DIECISÉIS Caitlin estaba sola en el extremo de la góndola, remando por el gran canal de Venecia. A Polly le preocupó de que fuera sola, pero después de muchos ruegos, le había prestado su embarcación. Caitlin sentía que podía hacerse cargo y, en realidad, necesitaba estar sola. Necesitaba tiempo y espacio para pensar. Y aun más importante, no quería tener a nadie a su lado en el lugar al que iba. Tenía que ir sola. Solo levó a Rose quien se sentó sobre sus piernas, como siempre agradecida y feliz de estar a su lado. Después de reunirse con Aiden, Caitlin se dio cuenta de que él tenía razón. Tenía que cumplir con su misión. Tenía al menos que probar, continuar en el camino, seguir las pistas, para ver dónde la llevaba. Pero al mismo tiempo, se dio cuenta de que no podía emprend

