Italia. —Vamos mi niña — dijo Gregory cargando a Elizabeth entre sus brazos para llevarla al baño, mientras Elizabeth estaba nerviosa por haberle enviado la ubicación a su amiga sin haberle dicho a Gregory de que ya había puesto su plan en marcha, Elizabeth sentía que no era justo para su amiga seguir llorando por alguien que en realidad está vivo. —Tengo una sorpresa para ti —comentó Gregory sacando a Elizabeth de los pensamientos en los cuales estaba metida cambiando sus nervios por curiosidad. —¿Dime cuál es esa sorpresa? —le preguntó Elizabeth emocionada a Gregory. —Si te lo digo no será una sorpresa —le dijo Gregory acomodándola con mucha precaución dentro de una tina de baño llena de espuma. —Gregory no tengo paciencia para esperar — Elizabeth estaba tan concentrada en s

