Las cosas con Hans van de mal en peor, siempre que sus caminos se cruzan, lanza comentarios incómodos, Gaby ya está acostumbrada, pero aun así se muere de vergüenza. Uno de esos días, cuando el regente pasa lista, nota que sus compañeros extranjeros, como ella uno a uno van abandonando la escuela, pero no es algo nuevo, es algo que cada año pasa dado que por un lado se exige al máximo el rendimiento, por otra parte ahí la gente se cree mejor que todos, el maltrato es el pan de cada día en Kingstone vale. Sin darle más vueltas al asunto tiene que ir con urgencia al baño. Tania está de salida. —¿Qué haces aquí? —le dice prepotentemente. —Pregunto lo mismo. —¿No conoces aún tu lugar? Gaby la ignora, pensado que solo le guarda rencor pero le obstruye el paso. —Tu presencia mancha el

