Capítulo 23: Que ocurrió esa noche DAMIAN Estaba furioso. Mire a Losbi y, después, el látigo que él tenía enroscado en el puño. La noche del sábado era el día de cobro de los empleados y algunos ya estaban borrachos, así que llevaba el látigo como medida de seguridad. Sin embargo, no eran los trabajadores los que me molestaban. —¡A mí no me roba nadie! —dijo Losbi— y Marta no va a librarse de ésta porque sea tu esposa. —El tono bajo y firme acentuaba la rabia contenida, le chispeaban los ojos. —No tienes ninguna prueba de que Marta tomara el dinero. Mientras lo decía, me senti furioso conmigo mismo por intentar defenderla. No había más sospechosos. No me sorprendería que mi esposa hubiera tomado el dinero, de seguro ella habría pensado que se lo merecía, pero no había esperado que

