Capítulo 24: Vistazo al final de un amor Continua narrando Damian... A pesar de su lujuria, a pesar de la neblina de la traición, sentí una chispa de fría admiración que me asustó más de lo que lo había hecho nunca el látigo de mi tío. Comprendía aquella cruel demostración de amor propio. A pesar de odiarla por haberme utilizado como un peón, no pude dejar de respetarla por eso. Ella pasó los siguientes dieciséis años como artista destacada en los grandes circos del mundo y no volvió a este hasta que su carrera comenzó a declinar. Para entonces, su padre ya había muerto y ella, soltera y sin hijos, se había convertido en una solterona gruñona. El dueño anterior Kioto Max, le dio la bienvenida al circo nuevamente y montó el espectáculo en torno a ella. Supe enseguida que Kioto se hab

