Capitulo XXVII

1940 Palabras
  —No –Dijo secamente Marcos rompiendo en parte las esperanzas que tenia Rose —Es otra chica. —Ah entiendo. — ¿Por qué? ¿Te hubiera gustado ser tú? —Para nada, solo preguntaba por si me salías con tus típicas frases de hombre conquistador, esas con las que me mentiste en River City. —Bueno en su momento fueron bastante sinceras pero es mejor que no hablamos de algo en lo que claramente no nos pondremos de acuerdo. Me entere que estas comentando por ahí que Lidery ha plagiado los diseños de tu compañía. —Eso si me gustaría hablarlo con Fernando presente. —Yo confié en ti Luna, y mira creo que no sirvió de nada. —Lo que hicieron no estuvo bien Marcos. —Lo sé, pero al menos no acepte la nueva colección. —Eso no quita el daño que nos hicieron. —Bueno, creo que solo deberías hablar con Fernando, parece que ustedes se llevan mejor entre sí. —No. Porque esto involucra a los Dupont en general –Ambos se quedaron sentados en el mueble mirando a su alrededor o el teléfono mientras Fernando llegaba. Fernando llego con unas bolsas de mercado y sintió el ambiente tenso que reinaba en la sala. — ¿Acaba de pasar algo? —Te estamos esperando para hablar de las recientes investigaciones. —Bueno, dejare esto en la cocina y ya vengo –Fernando dejo las bolas en la cocina y regreso a la sala, dándole una sonrisa cálida a Luna. —Hola Luna ¿Cómo estás? —Agobiada porque tengo a la policía encima pero bien, la colección de Clyzer ha sido un éxito. —Sí, me comentaron que pronto superara a Lidery en ventas, felicidades, tu empresa se lo merece más que nadie. — ¿Quieres dejar de ser tan lame botas? Es la empresa de la competencia. —Por algo lo digo Marcos, por algo lo digo… Pero mejor no seguimos hablando de eso. —Vine a conversar porque claramente la policía está investigando el robo de la colección de Clyzer. — ¿Por qué alguien le dijo que se robaron la colección en primer lugar? —Marcos, Luna tiene todo el derecho a pedir justicia si así ella lo quiere. —En verdad no te importa la empresa ¿Cierto? Si tanto te importa Clyzer fácilmente puedes irte para allá. —Escuchen, esa carta fue la comenzó con todo esto, pero no puedo mentir y menos cuando se ha cometido una injusticia con el robo de la colección, yo no quiero empezar una guerra contra Lidery pero no voy a meter las manos en el fuego por nadie y menos si eso me llevara hasta donde esta Rafael, es mejor que confiesen ahora que robaron la línea de Clyzer a que se descubra. —No confesaremos nada Luna ¿Qué pretendes? ¿Llevarnos a la quiebra? —Bueno en eso estoy de acuerdo con Marcos, no podemos hacer eso Luna, las acciones legales serian desafortunadas para nuestra empresa. —Bueno solo fue una recomendación, pero si no la quieren aceptar, entonces que la policía se encargue, eso es todo –Luna se levanto y Fernando fue a abrirle la puerta mientras Marcos se movía con ira por el mueble, con la pierna tambaleando. —Es increíble ¿Cómo tiene el descaro de pedirnos eso? — ¿Cómo dices Marcos? ¿La estas llamando descarada después de todo? Madura un poco Marcos, ¿No ves todo el daño que hemos causado? La están acusando a ella de haber vendido la colección a nuestra empresa, claramente ella no tiene nada que ver con eso Marcos. — ¿Aja pero quieres que le digamos a todos que robamos la colección de Clyzer acaso? —En primer lugar nunca debiste aceptar esa colección, solo mira el lio en el que estamos metidos. —Para empezar háblale con más respeto a tu hermano, Fernando. El solo ha hecho lo que ha tenido que hacer para salvar la empresa en cambio tu solo no haces más que quejarte y quejarte –Henry estaba escuchando la conversación mientras bajaba las escaleras. —Bueno disculpa por no convertirme en un ladrón solo por salvar una empresa que estaba en colapso por tu culpa –Fernando se iba de la casa, necesitaba estar solo y que dejaran de reclamarle por un día el haberse ido a estudiar derecho a otro país. —Todo es por esa chica Luna –Dijo Henry —Ahora la policía esta encima de nosotros por ella. —No es exactamente así pero bueno. — ¿Tu también te pondrás de su lado? —Para nada, solo digo que el que desapareció a Rafael es el mismo que no está destruyendo en estos momentos porque los Ferreira no iban a decir nada de la colección robada. —Debiste robarles la otra. —Tampoco papa. Ni si quiera estuvo bien que lo hiciéramos esta vez. —Tienes razón hijo, es que no se a veces esa familia me pone los pelos de punta pero tienes razón ahora seremos mejores y más fuertes que nunca. Por cierto hay una reunión en donde están invitados todos los presidentes de las grandes empresas de la industria de la moda, deberías ir se asociaran varias marcas para lanzar proyectos a finales. —No es mala idea, me uniré ¿Quién te dijo? —Un viejo amigo, Víctor Federick. —Vaya. Un grande en esta industria. —Exactamente hijo. La señora Catalina mientras tanto hablaba con su hijo Marcelo sobre sus comportamientos últimamente. —La razón por la que he estado faltando tanto a la empresa es por la sencilla razón de que no soporto tener que verle la cara a Luna como mi jefa, quizá deba buscarme un trabajo donde me sienta valorado y no me estén maltratando. —Si es así hazlo porque hoy la policía te estaba buscando ya que tú eres el que se encarga de las finanzas de la empresa y hay una fuerte cantidad de dinero que fue sacada. — ¿Ya vas a empezar con tus dudas de nuevo? Ya no soy ese; madre, entiéndelo. — ¿Y cómo explicaste el dinero que falta entonces? — ¿Te recuerdo que cuando Luna llego a esta casa empezó a gastarse el dinero de la empresa en ropa y joyas? —Sí, lo recuerdo, al igual que tu hija Fabiana que es lo único que sabe hacer, pero las cantidades de dinero que faltan son exorbitantes y si me entero Marcelo de que estas volviendo a apostar yo misma te dejare de patitas en la calle esta vez –Catalina se fue molesta de la habitación de su hijo, Marcelo tiro un vaso de agua de la rabia, la policía estaba encontrando cosas que ni el mismo esperaba que encontraran. Tenía que ir a testificar antes de que levantara sospechas, mas de las que ya tenía Martin sobre él. Así que por su bien, fue a testificar el otro día por la mañana. —Buenos días señor Marcelo –Se sorprendió el oficial Martin al verlo allí, ya que tenía claro que Marcelo no quería aparecerse allí ni por asomo —Lo estábamos buscando pero casualmente el día que iba para la empresa o a su residencia nunca se encontraba. —Soy un hombre ocupado señor Martin, que Luna se la pase haciendo como que trabaja es su problema yo en cambio tengo que trabajar de verdad. —Claro, claro. Bueno si no le molesta comencemos con el interrogatorio. Hanna le comentaba a Luna del gran evento que se haría de las grandes empresas del mundo de la moda donde estaban invitados tanto presidentes como diseñadores así que Hanna estaba feliz de asistir, pero Luna solo movía su lápiz en el escritorio pensando en ¿Quién era la chica que le gustaba a Marcos? ¿Quién pudo haberlo cautivado lo suficiente para terminar con Fabiana se esa manera? ¿Realmente estaba siendo un buen hombre? — ¿Estas emocionada? —Claro que si –Mintió, realmente nada parecía emocionarla en lo mas mínimo — ¿Te puedo preguntar algo? —Claro. — ¿Qué tal si yo no fuera quien aparento que soy? ¿Si fuera una total desconocida haciéndose pasar por Luna? –Hanna lo tomo a modo de juego. — ¿Juego de roles eh? Soy buena en eso, de pequeña me gustaba el teatro. —Bueno imagina en este caso que yo no soy Luna y soy una completa impostora. —Bueno sería algo cool porque básicamente es gracias a ti que salvamos la empresa pero seguramente irías a prisión si alguien se enterara, claro que yo no se lo diría a nadie, tu sabes reconocer el verdadero valor de un diseño porque eres como nosotros, diseñadora. —No se lo dirías a nadie entonces, me gusta eso. —Solo me preocupo por la empresa. ¿Pero si no fuera Luna quien serias? —Una chica que simplemente fue encontrada en un mal lugar, es todo. —Bueno una chica algo suertuda, pero con el riesgo de ser descubierta. — ¿Seria un riesgo muy alto? —Solo si mucha gente conoció a la verdadera, si no, no hay de qué preocuparse –Rio Hanna — ¿Ya tienes pensando en que te pondrás esta noche? —Eso creo. Esa noche en el evento Luna sabia que Marcos estaría allí y no se limito en ponerse lo más guapa que pudo, con un vestido color purpura brillantes y bastante corto, unos tacones altos con punta fina altos y una coleta alta. La noche comenzaba con un evento alrededor de una mesa redonda donde cada uno de los representantes de cada empresa junto con su diseñador estaban dando diferentes propuestas sobre buenas estrategias de marketing, Marcos y Luna dieron algunas bastante buenas y Luna sentía como Marcos no le podía quitar un ojo de encima. En la fiesta para cerrar Luna y Marcos comenzaron un juego de miradas extraño, en las que Marcos no sabía si seguirle el juego a Luna o simplemente ignorarla y disfrutar de la fiesta, pero Luna no paraba de hacerle claras señales jugando con sus labios con la copa que tenia encima y a Marcos la curiosidad lo estaba matando. Luna lo hacía con todo el propósito del mundo, ya que no tenía su compromiso con Fabiana no había quien la detuviera para hacer con Marcos lo que tanto había deseado hacer. Hanna no parecía tampoco tan seria como lo era en el trabajo, estaban bailando sensualmente con uno de los diseñadores de la empresa de Víctor Federick. Luna se levanto al baño con todas las intenciones de que Marcos la siguiera y así lo hizo. Pero uno de los periodistas del lugar se dio cuenta y estaba sacando ciertas fotos que luego revolucionarían la internet. El baño estaba oscuro, solo lo alumbraba una luz tenue color morado, Marcos entro al baño cerrando la puerta a paso con llave, de todas formas había otro baño, Luna en ese momento estaba en limite del d***o y no pensaba demasiado en las consecuencias, todo lo contrario, quizá haberse tomado esas dos bebidas de un alto grado de alcohol no había sido tan buena idea, aunque para ella había sido la mejor que había tenido en mucho tiempo. Luna se veía en el espejo acomodándose el cabello y el vestido cuando Marcos se le pego atrás. — ¿A qué intentas jugar Luna? —Esta noche a nada –Luna tomo la mano de Marcos paseándosela por sus caderas —Castígame esta noche.
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