Capitulo XII

3157 Palabras
Rose sentía avergonzada en esos momentos, no podía creer que Marcos lograra descontrolarla de aquella manera si Catalina se enteraba de eso sería una decepción fatal, pero bueno ¿En verdad le importaba ahora que era presidenta de la empresa? Bueno la verdad si, aun le importaba le como la viera su familia. Fabiana salió corriendo molesta y Marcos fue detrás de ella, pero Fabiana se encerró en su cuarto. —A ver Fabiana esto te lo puedo explicar. —Quiero que te largues de mi vista en estos momentos –Rose sabia que debía decir algo pero no sabía exactamente que, así que solo se acerco a la puerta sabiendo que Fabiana le saldría con una patada. —Yo fui la que lo bese, Fabiana el no tuvo nada que ver. —Tú también lárgate p***a solo viniste a crear caos en esta mansión, debiste quedarte por allá siendo una p***a en vez de venir a molestar acá –Fabiana abrazaba su almohada mientras lloraba, primero la presidencia luego su novio ¿Qué más le faltaba por quedarse? Tenía que hacer algo para que ya no fuera un estorbo pero ¿Qué podría hacer? Lo que sea que le pasara sería demasiado obvio en esos momentos. —A ver penguis abre la puerta y lo conversamos –Rose y Marcos se miraban sin saber qué hacer. —Eso te pasa porque eres un imbécil –Le susurro Rose. — ¿Qué está pasando aquí? ¿Cuáles son esos gritos? ¿Por qué están afuera del cuarto de Fabiana? –Pregunto Catalina que acaba de despertar. —Un pequeño problemita que tenemos Fabiana y yo. —Dile que la p***a de Luna es una quita novios. — ¿Qué dijo? —Nada abuela solo se está imaginando cosas yo mejor ire a trabajar. —Yo también necesito ir a trabajar pero tengo mis cosas adentro ¿Sera que hay una manera de entrar? —No lo dejes entrar abuela. —No entiendo que está pasando pero no puedes dejar afuera a Marcos, Fabiana así que será mejor que le abras y resuelvan sus problemas ahora –Fabiana se levanto a regañadientes de la cama y abrió la puerta para luego tirarse de nuevo en la cama, hasta para ella era una vergüenza decirle a su abuela lo que había visto en el cuarto de Luna, así que solo se quedo boca debajo de la almohada, llorando por dentro. Catalina se fue a su cuarto ya estaba acostumbrada a los berrinches de Fabiana — ¿Podemos hablar?  -Dijo Marcos —Ella se me abalanzo e incluso lo admitió. — ¿Y que hacías en su cuarto? Porque no te veías muy molesto. —Yo pasaba a felicitarla por su ascenso a la presidencia sabes que a los enemigos hay que tenerlos cerca. — ¿Y por eso te dejaste besar de esa forma? –Fabiana le lanzo una almohada en la cabeza haciendo que algunas cosas de su peinadora como algunos peines cayeran al suelo. —Yo no sabía cómo apartarla, créeme Fabiana ella se ha estado insinuando desde que llegue a esta casa solo que no te había dicho nada para no enfadarte pero esa es la verdad no hay un solo día en el que no vea de la forma que te ve. —Me he dado cuenta. — ¿Deberás? –Marcos pregunto sin poder creérselo, aunque para esas alturas no sabía si importaba demasiado que Fabiana le creyera o no, de todas formas anularía su compromiso apenas pudiera. —Sí, es una p***a te lo dije desde un principio –Marcos estaba aprovechando que Fabiana lo celaba de absolutamente todas las mujeres para despertar la imaginación por decirlo de alguna forma de Fabiana —Me quiere quitar todo lo que tengo porque ella no tiene nada, me tiene envidia porque a mi si me quisieron desde que era pequeña y a ella la dejaron en esa cárcel. —Exacto, entonces ya nos estamos entendiendo mejor ¿Cierto?  -Marcos se intento acercar a Fabiana pero esta le soltó otro almohazado. —Recoge tus cosas y lárgate, quizá hablamos en otro momento. —Bueno pero al menos hablaremos es un avance –Marcos recogió sus cosas, se puso su ropa y se fue, quería alcanzar a Luna para desayunar y verla antes de ir a trabajar. Rose estaba desayunando con Mileidy y Marcos se sentó junto a ellos a Mileidy no puedo evitar parecerle rara la situación pero no dijo nada al respecto, después de todo era el prometido de la señorita Fabiana y Luna era su prima. —Buenos días, veo que cocinaron panqueques –Marcos se sirvió con emoción y Rose lo miro con cierto fastidio —Están muy buenos, bueno tu cocinas como tu madre, delicioso la verdad –Marco tomo sirope de fresa y le ofreció a Rose que no había terminado de responder y Marcos ya le estaba sirviendo tanto como podía. —Creo que se te fue la mano –Dijo Rose intentando regar el sirope lo mejor posible para no empalagarse. —Disculpa pero mientras más mejor o así dicen. —Buenos días cuñado –Dijo Fabián levantándose muy elegantemente por la mañana. —Hola cuñado ¿Y eso que estas levantado tan temprano? ¿Ya te harás cargo de la empresa de los Ferreira? —Pues no fíjense que hoy empezare mis estudios como psicólogo –Marcos aguanto sus ganas de reírse. — ¿Y qué te llevo a tomar esa carrera? —No lo sé, pero quiero averiguar que me espera haciendo otra cosa, luego sin dudarlo tomar mi cargo en la empresa pero antes quiero curiosear lo suficiente para saber que no me he perdido nada. —Ya se me hacia raro que te levantaras tan temprano –Dijo Mileidy despreocupadamente como si fueran amigos, al darse cuenta de su comentario y de que estaba Marcos en frente se sintió apenada pero Marcos no arruino el ambiente. — ¿Verdad Mileidy? Yo pienso lo mismo que tu –Fabián se sentó a desayunar. —Uy ¿Te gusta mucho el sirope por lo que veo Luna? –Le dijo Fabián al ver el plato de Luna. —Digamos que alguien me sirvió demás. —Así me sirvo yo en mi casa, en menos de una semana me como yo entero un pote de esos. —Me he dado cuenta que nunca nos has invitado a tu casa Marcos, un día deberíamos reunirnos allí y así conocer a tu familia. —Es una gran idea –Aunque para Marcos esa reunión no se haría y menos después de que todos vieran como les robaron los diseños —Quizá para después de que saquemos nuestra colección ante el ojo público. — ¿Ustedes también sacaran una línea? ¿De qué trata? —Es una sorpresa, vayan al lanzamiento de la línea y allí verán, hemos trabajado en esto por mucho tiempo y la verdad me siento muy orgulloso del equipo de trabajo que tenemos. —Me encantaría ir, cuenta conmigo. — ¿Y contigo? –Pregunto Marcos a Luna. —Si tengo tiempo iré. —Claro como ahora eres la nueva presidenta de Clyzer seguro ya no tienes tiempo para cosas menores –Rio Fabián —Por cierto no te había felicitado prima, felicidades espero sepas manejar la empresa cualquier cosa que necesites me dices y te doy algunos consejos de cómo manejar a mi padre o consejos de cómo se visten los jóvenes de hoy en día cuenta conmigo. —Bueno tienes que tener en cuenta que no te llevo tanta edad de diferencia, creo que incluso tenemos la misma. — ¿20? —Pues si tenemos a misma. —Te ves más madura, pensé que incluso te habías ido a estudiar en una universidad lejos. —No, solo termine mis estudios a nivel técnico medio y bueno ahí veremos si luego me animo a seguir estudiando ya que necesito un descanso. —Personalmente yo no quiero estudiar en la universidad –Opino Marcos —Me parece una pérdida de tiempo sin ofender ya que lo he aprendido todo estando con mi padre y es todo lo que debo saber para saber manejar a la empresa, la universidad solo te enseñan conceptos de lo básico lo que realmente te sirve es la práctica. —Lo dices como si hubieras estudiado en una –Dijo Fabián. —Lo hice, por algunos semestres, me resulto aburrido más de lo mismo, aprender y repetir nada de práctica, ni si quiera te enseñan los programas más básicos para manejar una empresa, claro que cada empresa tiene su propio método pero en la universidad no te enseñan ni  uno. —Bueno yo debería irme –Dijo Rose terminando sus panqueques. —Si quieres yo te llevo, deja me termine este y así no molestas a Rafael por hoy –Rose no sabía lo que Marcos pretendía, ya que si Fabiana lo sabia menos estaría dispuesto a perdonarlo. —Bueno, le avisare a Rafael entonces que no venga por cierto ¿Y el chofer de esta casa? —No suele venir demasiado ya que cada quien tiene su carro y si lo necesitamos le avisamos un día con anticipación. —Entiendo. —Pero si lo necesitas más seguido podría hablar con el. —Me seria de gran ayuda ya que no se conducir y por los momentos no estoy interesada en aprender, luego de tener ese accidente hasta me da miedo andar en carro. —Lo entiendo prima, bueno yo hablare con Catalina a ver si lo volvemos a traer a vivir para acá para que te lleve a todos lados mientras tu bueno aprendes algún día a conducir. —Un día muy lejano. —Si me imagino que la muerte de tu amiga debió ser duro. — ¿Iba con una amiga? –Pregunto Marcos. — ¿Fabiana no te conto? –Pregunto Fabián —Bueno no me sorprende Fabiana estaba más pendientes de qué color de uñas se quería poner que de otra cosa. —Bueno es algo que te puedo contar en el carro. —Claro –Dijo Marcos —Hasta luego. —Hasta luego –Dijeron Mileidy y Fabián y apenas se fueron aprovecharon para comentar la situación. — ¿Qué se traen estos dos? ¿Es mi imaginación o Marcos está demasiado amable con Luna? —No es tu imaginación, parece muy interesado en la señorita Luna, espero Luna no caiga en sus encantos. —Espero que no sea porque es la nueva presidenta de Clyzer porque si es así las sospechas que ha tenido mi padre con respecto a él habrían sido ciertas –Mileidy se encogió de hombros. —No creo que con una empresa tan grande a su cargo este pendiente de eso. —No lo sé, esa cercanía con Luna esta extraña, pero bueno cada quien en lo suyo ¿Ya pensaste lo de la salida? Escuche que mañana es tu día libre. —Mañana me voy a inscribir en la carrera de la universidad así que no puedo salir contigo. — ¿Cómo que no? No creo que estés con eso todo el día. —Quede en ir con la señorita Luna y luego ir a hacer cosas de chicas. —Ahora resulta que te aliaste con Luna a mis espaldas y no me dijiste nada –Mileidy sonrió inocentemente. —Digamos que me cae muy la señorita Luna. —Tienes razón, no es la imagen que pintaban de ella todos estos años, Catalina ha sido muy dura con ella. —Lo ha sido con todos siempre. —En efecto, no le gusto para nada la idea de estudiar comunicación pero bueno es mi vida al final ¿Ya tienes todos los papeles para inscribirte? —Digamos que aun me falta sacarle copias a algunas cosas. — ¿Y si me acompañas a lo mío y aprovechamos y sacamos tus cosas? Cualquier cosas yo le invento algo a mi abuela y compro de comer para todos. —No lo sé, eso sería tomarme atribuciones que no son. —Anda –Fabián hizo un puchero. —Bueno, solo si no me costara un problema con la señora Catalina. —Para nada. En el carro reinaba un silencio que ninguno de los dos parecía romper hasta que Rose se decidió a hacerlo. —Entonces ¿Quieres que mi prima no te perdone nunca o qué? — ¿Por qué lo dices? Solo te estoy dando un aventón nada más allá que eso. —Después de lo que paso lo mejor es que marquemos distancia, más de la que había. —Pienso que ahora es cuando deberíamos acercarnos más que nunca. —Eres un degenerado definitivamente. — ¿Un degenerado? No lo creo, Luna yo se que algo pasa entre ambos y no está mal que lo digamos. —Entre ambos no pasa absolutamente nada. — ¿Te recuerdo lo que paso en la habitación? —Solo me deje llevar un poco, solo eso. —Bueno como diga Rose… Digo Luna, te quedaba mucho mejor Rose la verdad, por cierto ¿Cómo así que murió tu amiga en el accidente? Pensé que luego de ese drama que hizo no volvería ni a hablarte. —Bueno cosas que pasas, lastimosamente no pudimos hacer todos los planes que teníamos en común. —Es una lástima, de verdad lo siento –Rose pensó que esta sería una buena oportunidad para indagar más en la empresa de su familia, de todas maneras los Dupont la familia dueña de Lidery también pasaba a ser sospechosa. — ¿Y tu familia? — ¿Mi familia qué? —No lo sé, ha tenido problemas con Clyzer antes. —Si… ¿A dónde quieres llegar? —No lo sé, ¿De alguna manera han querido hacernos daño? –Marcos sintió que Luna ya sabía toda la verdad pero no era posible, Marcelo no lo vendería de esa forma. —No sé de lo que hablas… —Cuando estábamos en aquella ciudad River city, me comentaste que estabas con una chica solo por interés o sea esa es Fabiana ¿Es así? ¿Por qué lo haces? —La empresa no está bien lo admito por eso debería casarme con la presidenta de Clyzer para formar las mejores de las alianzas pero como ella está más que claro que no será la presidenta, bueno supongo que no se qué hare entonces, está bien me descubriste puedes ir corriendo a contarle a Fabiana, igual mi plan de salvar a la empresa quedara más que cubierto con la nueva colección que saquemos. —Bueno, no soy quien para juzgar –Rose salió del auto rato después de que estacionara de regreso Marcos le contaba con detalles todo a su mejor amigo. —Y eso que me dijiste que Luna no quería ni verte, parece que es todo lo contrario. —Ni si quiera sé que me paso al principio le iba a decir para formar una alianza que se yo algo más inteligente pero la vi con ese vestido y no sé, no me resistí. —Tengo que ver a la tal Luna para ver porque te trae tal loco. —Vendrá a la presentación de la colección. —Eso será una locura porque cuando vean sus diseños allí se formara un gran desastre. —Me podre zafar de él, por algo soy el mejor mintiendo. —Entonces después de todo si tienes oportunidad con la accionista y presidenta de Clyzer, nada mal. —No lo sé, quizá haya sido una trampa, esa chica es astuta no va a dejar que me le acerque así como así. — ¿Dónde quedo tu confianza? Claro que se derrite por ti, si no hubiera llegado Fabiana quien sabe que hubiera pasado. —Me hubiera encantado saberlo pero no creo que Fabiana me hable por al menos dos semanas. —O hasta la fecha de presentación de la colección que tengo entendido es esta semana. —Con la rabia que Fabiana le tiene a su prima no me extrañaría que la quisiera correr de la casa hoy mismo y me perdonara como siempre lo ha hecho. —Es Fabiana la chica de la hablamos de todas formas. —Exactamente. —Bueno, lo que sea que te propongas te saldrá de maravilla. —Así será. Mientras Fabiana le contaba todo a su abuela Catalina que solo la escuchaba pero no opinaba nada al respecto, no le creía nada a Marcos sabiendo cómo era el carácter de Luna, seguro el había sido el que inicio todo aquello, Mileidy y Fabián se habían ido temprano a hacer las diligencias que tenían pendientes. — ¿Qué debería hacer abuela? —Dejar a Marcos suena a una excelente opción por ejemplo. —No abuela te digo que él no tuvo la culpa es Luna la que lo está acosando todo el tiempo. —Como diga entonces haz lo que quieras yo me iré a descansar. Fabiana se quedo sola en la cocina, pensando todo el día en Marcos y en lo mucho que lo extrañaba así que decidió irlo a visitar a la empresa, su visita par nada fue esperada ya que Marcos esperaba que se tardara al menos unos días en perdonarlo. — ¿Podemos hablar? —Claro que si ¿Quieres que vayamos a almorzar? –Fabiana asintió con sumisión y su Calem le pico el ojo a Marcos desde lejos. —Quiero que me expliques todo lo que paso Marcos. —Está bien, claro que te explicare todo. Te amo Fabiana. —Te amo mas mi penguis –Fabiana lo abrazo fuertemente y Marcos se imagino y se pregunto ¿Cómo sería un abrazo de Luna? El explicarle todo solo hizo que Fabiana se volviera mas fúrica contra Luna que en la mansión en horas de la tarde estaba hablando con Fabián y Mileidy acerca de su salida de la mansión, cuando un golpe fuerte de la puerta anunciaba la llegada de Fabiana. —Ya Marcos me explico todo –Dijo frente a Fabián y Mileidy —Me dijo que solo fue a tu cuarto a felicitarte por tu ascenso y que tu empezaste a desnudarte frente a él y te abalanzaste sobre el ¿Es verdad? — ¿Para qué me preguntas? De todas formas le vas a creer a él –Fabiana iba a abalanzarse sobre Luna cuando Fabián la detuvo. —No sé muy bien que está pasando Fabiana pero te aseguro que Marcos no es un niño como para no saberse controlar frente a una mujer. —Esta arrastrada que quiere quedarse con todo lo mío, o mejor dicho lo nuestro y te advierto te podrás haber quedado con la empresa pero con Marcos jamás te quedaras arrastrada –Fabiana se fue a su cuarto y Luna sentía como de nuevo todo se ponía mal en la mansión.    
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