— ¿Qué? —Que eres un imbécil –Luna se volteo para irse y miro a Mileidy con cara molesta. —Espera Luna –Luna se volteo y recordó la razón principal de la que estuviera aquí. —Tenemos que hacer algo, no nos cuidamos anoche. —Tienes razón, pero no te acabe adentro así que no te preocupes tanto por eso. — ¿Qué no me preocupe? ¿Estás de broma? Igual tengo riesgo. —Sí, bueno tienes razón –Marcos se despertó de su trance en el que lo había metido su madrastra —Disculpa, he tenido en mente algunas cosas. —Deberíamos ir a una farmacia. Por aquí no hay ninguna cerca. —Tengo mi carro, puedo pedir un permiso y ver que conseguimos, todo estará bien Luna –Marcos fue a abrazarla pero esta se quito. —Si creo que tienes muchas cosas que pensar, nos vemos luego de que te bañes. —Quédate aquí –Lun

