Capitulo LXXI

4849 Palabras

—Ya le dije señora, será mejor que se calme, es por su bien. —Mi nieta necesita mi ayuda, ella no podrá salir de prisión sin mi ayuda, necesita un abogado. —Su familia se encargara de eso señora Catalina, tiene que calmarse. —No puedo calmarme, no estoy loca ¡Suéltenme! –La enfermera llevaba a la señora Catalina a su cuarto y allí la señora Catalina se quedaría de nuevo dormida por largas horas. Angie la amiga de Fabiana llegaba al juicio para apoyar a su amiga. —Hola amiga –La saludo con un beso y un abrazo —¿Cómo va todo? Esto está lleno de reporteros y fotógrafos, al parecer Rose es alguien muy conocida –Fabiana revolvió los ojos, no quería pensar en las tantas personas que estaban apoyando a Rose en estos momentos —No le hagas caso a esa gente amiga son puros pobretones apoyando a

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR