— ¿Y cómo vas con James? ¿Te trata bien? –Ambos caminaban de camino a la cárcel. Mileidy no se sentía tan cómoda de dar detalles de su relación con todos los problemas que había generado Fabián por sus celos o lo que sea que le dieran aquellas veces. —Me trata muy bien, si. Y me ha ayudado mucho a ver mas allá de todo, igualmente como lo hacía Rose. —Sí. Rose no se veía mala persona. —Y no lo es Fabián. —Bueno hablare con ella y con eso me daré cuenta. —Por cierto. No me imagino cómo deben estar en la mansión ahora que no hay servicio, nunca vi a alguno de ustedes cocinando. —Bueno Marcelo nunca está allí, Fabiana casi ni come últimamente con todo estos problemas que estamos teniendo, pero si es algo tedioso. No tener quien nos haga la comida. Yo al menos estaba acostumbrado a la de

