—Ah disculpa vine en mal momento –Rose reconoció la voz de Marcos mientras se paraba rápidamente y se subía el pantalón. — ¿Estás loco? —Lo siento, solo te seguía –Marcos se volteo apenadamente –Rose se moría de la vergüenza. Se levanto y encaro a Marcos. —Bueno ya que lo hiciste, déjame decirte en tu cara que me das asco. —Lo que viste el otro día en la casa no es lo que parece Rose. — ¿Por qué me llamas Rose? —No lo sé, me acostumbre a llamarte así y me gusta cómo te va aquel nombre. —No me digas así, las personas pueden pensar algo extraño. —Bueno Luna. No es lo que parece, ella estaba limpiando mis pañitos de agua y le cayó agua encima y decidió quitarse el vestido porque lo tenía mojado, es todo –Luna se le quedaba mirando furiosa —Bueno, sonó mejor como me lo dijo ella, en

