Capitulo XIV

3394 Palabras
Rose miro a Marcos con cara de gatito regañado para que controlara a su novia. —Fabiana tranquila solo se le cayó el vaso de champan es todo no tienes porque tratarla así –Rose asintió con la cabeza. —Todos vieron cuando te lo echo encima está dando de qué hablar con las demás personas. —Están confundidos todos penguis sabes cómo es la gente de chismosa, pero para nada a Luna se le cayó ¿Verdad Fernando? —Es así –Sonrió encantadoramente. —Bueno la próxima ten más cuidado estúpida. —La próxima aprender a comportarte sin sacar conclusiones apresuradas –Dijo Luna y se fue para estar con Mileidy y Fabián que no habían parado de conversar en toda la noche. —Al fin llego la presidenta de la empresa a atendernos la noche de hoy. —Que exagerado. —Te queríamos dar las gracias, Mileidy está aquí esta noche gracias a ti. —Aunque parezca mentira la señora Catalina estaba bastante amable estos días. —Hay días donde lo está luego no se que le da pero parece volverle el espíritu de siempre así que hay que aprovecharla bastante los días que esta mansa. —Bueno creo que la aproveche una buena semana. — ¿Qué tal te pareció la colección? –Pregunto Mileidy —A mí me parece que es la mejor colección de su empresa hasta el momento. —A mi igual los diseños son muy llamativos, me gustan. —No están mal pero la línea que sacaremos será mil veces mejor que esa. —Así se habla prima, espero verla con ansias. —Yo misma me encargare de agregarle lo necesario para que sea un éxito. En esos momentos Fernando y Marcos tenían una conversación no muy agradable mientras Fabiana buscaba algo de tomar. — ¿Qué se supone buscar con Luna? –Pregunto Marcos que había escuchado un poco de lo que habían hablado. —Simplemente quería disculparme por la atrocidad que hicieron ustedes. — ¿Traicionaras a tu familia de esa forma? Cuidado con lo que le dices hermano porque si nuestra empresa se mete en un lio de ese tamaño no quiero recordarte lo que pasaría. —No me lo tienes que recordar no estoy de acuerdo con lo que hicimos pero la empresa ahora surgirá como ante, solo que para eso tuvimos que hundir a otra empresa y me siento como un desgraciado no sé cómo puedes estar tan sonriente después de lo que hiciste Marcos eso me asusta aun mas –Fabiana llego felizmente con los vasos de champan. — ¿Interrumpo algo? —Para nada. Ya los dejo –Fernando se unió a Luna que estaba con Fabián y Mileidy. —Buenas noches tú debes ser el hermano de Fabiana, un placer. Soy Fernando el hermano de Marcos. —Hasta que al fin nos conocemos, Marcos no suele hacer muchas reuniones familiares por lo que veo y según tengo entendido tienen una hermana también. —Si bueno nuestra hermana se encuentra en el internado “Crystal Marys” —Ah justo donde estudiaste tu Luna. — ¿Tu también estudiaste allí? Que coincidencia pero no creo que la hayas conocido empezó hace poco allí porque un grupo de sus amigas querían irse para allá entonces fue su decisión. —La mía no fue una decisión pero bueno los profesores son realmente bueno lo recomiendo. — ¿Y esta guapa señorita es tu novia? –Fernando le dio la mano a Mileidy. —No, solo somos amigos –Respondió Mileidy —Digamos que yo trabajo para los Ferreira –Fernando miro a Luna como si no creyese la parte de “somos amigos”. —Muy linda la chica yo que tú me adelantara antes de que algunos de los chicos de aquí la inviten a salir –Rio Fernando. —Te doy el mismo consejo con Luna –Rose lo miro fijamente como si quisiera matarlo. —Ya lo hice pero no quiero recibir otro rechazo. —Ay Luna no seas tan dura. —Me discriminan por ser un Dupont al parecer –Fabián y Mileidy sabia porque lo decía —Pero bueno quizá pueda convencerte en otra ocasión. —Buenas noches señores –Rafael llego con un peinado bien hecho y un traje que parecía nuevo, Luna lo abrazo con entusiasmo haciendo que Fernando se sintiera apenado, ¿Era su novio? Se preguntaba Fabián no podía disimular la risa que le causaba la cara de Fernando en esos momentos. —Estás guapísimo Rafael. —Para nada tú estas más hermosa. —Te presento a mi abogado Fernando, es el Rafael –Se apretaron las manos y Fernando se sintió mas cómodo sabiendo que era su abogado. —Yo también soy el abogado de la empresa Lyderi. —Ah perfecto creo que quizá nos veremos en un futuro próximo –Lo dijo Rafael sabiendo ya lo que había pasado con la colección por parte de la señora Catalina, Fernando se sintió amenazado pero lo supo disimular con su encantadora sonrisa que ahora le costaba un poco mas mantener. Paso la noche y para sorpresa de Rose fue relajante y divertida incluso Fernando le había caído mejor que cualquiera de los Dupont pero igual no se confiaría de él igualmente tenia de apellido Dupont la familia que ahora había declarado la guerra para Rose. Esa misma semana la familia se reunió para una reunión de emergencia por lo que había pasado con la colección. —Bueno estamos aquí reunidos para hablar sobre el robo a la empresa Clyzer –Fabiana estaba en la reunión ya que Marcelo le comento que si quería volverse presidenta alguna vez necesitaba comenzaba a participar en este tipo de cosas, le comento lo mismo a Fabián pero este se negó. —La señora Catalina y yo nos reunimos con los diseñadores ye efectivamente son sus mismos diseños, se encuentran muy molestos por estar situación y piensan que debemos tomar acciones legales contra la empresa Lidery no se qué piensan ustedes. —Para nada demandaremos a la empresa de mi penguis es claro que solo fue una coincidencia –Fabiana miro a su abuela en busca de apoyo pero su abuela negó con la cabeza, no podía creer que a esas alturas Fabiana siguiera pensando eso, Marcelo se preguntaba si había sido buena idea traerla o solo estaba demostrando mas ingenuidad de lo que era posible. —Te dije que te alejaras de Marcos, Fabiana ahora estamos pagando los platos rotos –Dijo Catalina. —No puedo creer que estés desconfiando de Marcos, el no haría eso, no robaría los diseños de otra empres en todo caso a él también lo engañaron. —Ya basta Fabiana –Dijo Marcelo fastidiado de los comentarios de Fabiana. —Alguien nos vendió y hay que quien nos vendió. —O porque –Dijo Marcelo acusando a Luna con la mirada —Y bueno ¿Cuáles serán las medidas a tomar? –Luna y Catalina se vieron, no planeaban contar algo más de lo que tenían planeado para la nueva colección. —Por los momentos hablaremos con los diseñadores y esperaremos un tiempo para sacar una nueva colección –Dijo Catalina. — ¿No tomaremos medidas legales? –Pregunto Marcelo. —No tenemos pruebas suficientes de que ellos nos robaron la colección pero en cuanto las tengamos claramente las medidas vendrán no solo para ellos sino también para el que nos vendió –Contesto Catalina —Los acabaremos por completo. —Es lo justo –Dijo Fabiana. Marcelo se daba cuenta de que su plan de acusar a Luna por vender los diseños tenia ciertas fallas, al final su propia madre parecía confiar más en ella que en el que era su hijo. —Bueno la reunión de hoy ha terminado –Anunciaba Luna. Ya en su oficina la presidenta de Clyzer recibía una llamada de uno de sus ahora enemigos, Marcos Dupont que pedía una reunión con ella a solas, Rose acepto ya que tenía muchas ganas de verlo y decirle hasta del mal que se iba a morir. —Buenas tardes –Entro Marcos con una caja de chocolates —Traje esto para ti a ver si te endulzas un poco, en el evento estabas muy arisca –Luna se levanto de su silla. —Creo que el chocolate solo me pondrá peor. —Bueno aquí te lo dejo y solo te advierto que no andes confiando en mi hermano, el solo planea lo mismo que yo con Fabiana, casarme con alguna de ustedes para obtener algo de beneficio de eso. —Es que no puedes ser tan sínico Marcos ¿No tienes miedo que le cuente a Fabiana todo lo que me estás diciendo en estos momentos? —No. Porque sin importar lo que le digas Fabiana siempre confiara en mi, nunca le creerá a la prima que solo vino a quitarle lo que le pertenecía. —A ella no le pertenece nada, mi padre es el unido fundador de esta empresa y el suyo solo es un arrimado borracho que –Rose quedo pensando unos instantes, el menos interesado en lanzar la colección al mercado era precisamente Marcelo, Rose sonrió — ¿Es el verdad? — ¿Qué cosa? —El que te vendió la colección de Clyzer, claro como no lo vi antes por eso la abuela… la abuela sabia –Marcos sintió que el mismo había puesto en bandeja de plata a su infiltrado. —No sé de lo que hablas pero creo que deberías revisar a tus diseñadores en vez de desconfiar de tu familia. —No pretendas darme pistas falsas Marcos, ya conozco cuando mientes –Luna salió de su escritorio para pasar un dedo por el traje costoso de Marcos —Te pones algo nervioso, a decir cosas que no cuadran del todo –Marcos no entendía que estaba haciendo exactamente Rose al acercarse de esa manera a el pero no quería que parara, Rose siguió tocando a Marcos hasta subir a su rostro y Marcos sintió de nuevo lo que había sentido en “River city” esa sensación de d***o tan fuerte o lo que había sentido en el cuarto de Luna, esas ganas de meter los dedos dentro de ella y castigarla por todo lo que había hecho pero en esos momentos no sabía quien estaba castigando a quien. Luna se acerco a su boca y Marcos coloco sus manos alrededor de la cintura de Luna, Luna beso sus labios y luego lo mordió salvajemente sacando un alarido de parte de Marcos, Luna se zafo de sus manos, Marcos se toco el labio que ahora tenía sangre. —Sera mejor que te vayas tu novia esta por aquí y nos puede ver y no quiero otro escándalo de parte de ella en la empresa –Marcos pensó en como Fabiana de nuevo pudo haberlo visto ¿Cómo era que Luna no le había dicho nada al respecto? Porque si Fabiana los volvía a ver en ese plan no creo que esta vez lo perdonase tan fácil aunque si se inventaba que lo hacía para tener a los enemigos cerca quizá si, después de todo y como decía su mejor amigo, era Fabiana una chica que se moría por él. —Ayer el vaso de champan y ahora esto –Marcos pensaba si debía irse o si debía pegar a Luna contra el escritorio y hacerle las cosas que no pudo aquel día en su cuarto, pero se decidió por irse, alguien podía llegar de todas formas —Disfruta los chocolates –Al bajar la mirada noto que Luna aun tenía el collar que él le había regalado el día que la conoció y sonrió al verlo, Rose disimulo e hizo como si no lo notara pero Marcos en ese momento supo que quizá los sentimientos que tenia hacia Luna no eran del todo no correspondidos. Al salir de la oficina Marcos estaba embobado con una sonrisa se subió al ascensor cuando vio que Fabiana se montaba. — ¿Qué haces tú aquí? — ¿Yo? Bueno yo… Te buscaba Fabiana le pregunte a tu abuela donde estabas y quería venir a buscarte para comer algo porque me imagino que debes tener hambre. —Qué hermoso que eres mi penguis –Fabiana le iba a lanzar un beso cuando vio la herida de Marcos en el labio, Marcos se dio cuenta de a dónde estaba viendo Fabiana en definitiva Luna no le daba buena suerte. —Me mordí esta mañana estaba muy estresada por las cosas de la empresa por eso vine a buscarte porque necesito estar contigo penguis –Fabiana pensó en donde estaba Luna en esos momentos y si le hubiera dado tiempo de verla pero por como últimamente Luna trataba a Marcos cuando este iba a la casa quería creer que no era lo que ella pensaba así que lo dejo así. —Tienes que tener cuidado penguis ya así no te puedo besar. —Que sufrimiento, que hare sin los besos de mi penguis. —Estoy segura de que sobrevivirás al menos por unos días ¿Y bien a donde vamos? –Llegaron a planta baja y a Marcos se le ocurrió el lugar a donde la invitaba siempre —Mi lugar favorito, te adoro penguis –Ya en la cafetería Fabiana estaba seria Marcos pensaba que sospechaba algo por lo del labio pero realmente Fabiana estaba pensando en la colección, en si habían logrado robar los diseños por culpa de ella. — ¿Estás bien? –Pregunto Marcos queriendo saber que estaba pensando Fabiana —No has probado tu yogurt de fresas, tu favorito. —Están diciendo unas cosas en la empresa que aunque no me guste hablar de trabajo cuando nos vemos me están rondando la cabeza. —Tú puedes contarme todo lo que te preocupa penguis. —Por eso te amo eres tan detallista con lo que me pasa. —Bueno cuéntame. —Bueno penguis Luna ha estado diciendo junto con mi abuela que tu empresa nos robo la colección. — ¿Qué? —Pero no te molestes conmigo penguis yo se que tu serias incapaz de hacer eso pero es que los diseñadores si están diciendo que son los mismos. —Tu prima desde que llego ha tenido una fijación conmigo que no puedo creer hasta donde he llegado. —Lo se penguis pero… —Es normal que ahora las empresas quieran crear diseños dependiendo de lo que es moda y que los diseñadores creen cosas parecidas es totalmente normal penguis. —Lo se penguis discúlpame por pensar así de ti. ¿Me disculpas? Sabes que te amo. —Claro que te disculpo, penguis tú no tienes la culpa de que tu prima te este metiendo esas cosas en la cabeza. —Y mi abuela que no duda en seguirle la corriente yo pensaba que era su adoración pero ya veo a quien prefiere ahora. —Claro que no penguis, tu abuela quizá solo este confundida tiene mucho tiempo sin ver a su nieta quizá solo quiere darle un voto de confianza pero estoy seguro que se dará cuenta de lo que hizo y no dudara en ponerte de presidenta el año que viene o quizá dentro de menos tiempo estoy seguro de que a Luna le quedara grande el cargo, no sabe nada de la empresa. —Gracias penguis, sabía que creías en mi por eso te amo, no veo la hora de que nos casemos –Marcos sonreía sabiendo que quizá el plan de casarse no se llevaría a cabo, no se imaginaba una vida con ella. Luna en esos días se reunía con los diseñadores para ver cómo podían salvar la colección de alguna forma, aunque al principio parecía imposible con los bocetos que empezaba a hacer Rose con su talento y junto con el equipo que tenía todo parecía ir bien, pero debía ir con cuidado ya que aun no tenía claro quien había sido el que había vendido la colección y sus sospechas sobre Marcelo se disipaban cada vez que lo veía en la mansión hablando sobre los nuevos proyectos de la empresa, aunque Rose no sabía si lo hacía solo por fanfarronear frente a Catalina para hacerla sentir culpable sobre su elección sobre la presidenta. Daba igual en estos momentos Catalina solo veía el talento que tenia Rose para eso y eso solo la hacía ver que había tomado una buena decisión. Mientras Fabián y Mileidy cada vez hacían su vínculo más cercano y Fabián tenía que empezar a decírselo a alguien, ¿Pero con quien podría comenzar? ¿Su hermana lo entendería? Haría la prueba. —Hola hermanita –Fabiana acababa de llegar a la casa con Marcos que últimamente no salía de allí para mala suerte de Rose que no soportaba verlo cerca y menos con los celos que sentía al ver con Fabiana, sentimiento que ni ella misma podía controlar —Buenas Marcos. —Buenas cuñado –Fabiana y Marcos se sentaron en el sofá a besuquearse como era de costumbre. —Buenas, disculpen que los interrumpa pero quería platicar un poco con ustedes –Fabiana puso cara de fastidio. — ¿De qué trata hermanito? Si es algo de la empresa no acostumbro a hablar de temas así frente a Marcos ya el está cansado de todo eso. —No precisamente, solo hablar de cómo estás y esas cosas… —Bueno yo con mucho trabajo por lo de la línea nueva pero hago el esfuerzo de venir a ver tu hermana. —Y yo bueno me hice estas uñas esta mañana –Fabiana le mostro sus uñas aunque ya se las hubiera mostrado en la mañana. —Bueno en realidad quería hablar sobre bueno tengo un amigo que bueno hace poco empezó una relación con una chica que no era de su misma clase social –Marcos entre cerró los ojos ya sabiendo más o menos por donde venia —Entonces él quería que le diera un consejo sobre como sobre llevar esta situación. —Una chica como ¿Una secretaria algo así? –Pregunto Marcos — ¿Alguien que trabaja en su casa por ejemplo? —Algo así, exactamente. — ¿Es en serio? Dile a tu amigo que se busque algo mejor que hay muchos peces en el mar para piense en tener una relación con alguien como una simple secretaria o una trabajadora de sus cosas, que son esas cosas ya ni respetan las casas ajenas es como si Mileidy quisiera algo contigo hermanito, yo jamás permitiría algo por el estilo –Marcos subió las cejas empalizando con Fabián que pareció decepcionado por su respuesta. —Bueno es un caso hipotético pero bueno los dejare solos –Fabián subió a su cuarto, era mejor que seguir intentando que su hermana lo comprendiera, quizá de nuevo podía pedirle ayuda a Luna. — ¿Qué son esas cosas? –Le pregunto a Marcos que estaba más pendiente de la llegada de Luna que al verlo le dirigió la misma mirada de odio de siempre y subió a su habitación. — ¿Algún día dejara de mirarte así? Que inmadura. —Claro que si, claramente no sirve para ser presidente de Clyzer. —Es lo que digo pero mi abuela no me hace caso. —Bueno iré al baño, ya regreso. —Aquí te espero penguis. Marcos en realidad iba a hablar con Luna y al no verla en su cuarto supuso que estaba en el baño, toco la puerta repetidas veces a pesar de que Luna dijera que estaba ocupado, al abrir Luna se quedo mirándolo con asco pero eso no hizo que Marcos se metiera al baño con ella. — ¿Por qué sueles mirarme así cada vez que llegas a la casa? —Ya lárgate, no quieres que empiece a gritar aquí ¿Cierto? — ¿Estas celosa no? He visto tu cara cada vez que beso a Fabiana, ¿Estas celosa de que la bese a ella y no a ti cierto? –Rose no entendía a que se venía aquello pero si sabia como era su prima y que podría subir en cualquier momento, Rose intento salir pero Marcos la arrincono mas en el baño cerrando a puerta con seguro para que nadie pudiera interrumpirlos.  
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