Arden sonríe y eleva sus manos. —No estoy acá para presionarte, sos mi mejor amigo, conoces desde lo más sucio de mí hasta lo que nunca nadie va a saber jamás, siquiera Blaire, así que no espero juzgarte, pero sí quisiera que aceptes mis disculpas.— Cierra los ojos por unos instantes. No es fácil para él pedir disculpas, es algo a lo que no está acostumbrado, y en este caso lo tiene que hacer porque Hakeem se lo merece. —No quiero tus disculpas, quiero que la valores, y que cuándo te defiendo, incluso hasta de Hades, quiero que tomes en cuenta lo que te estoy diciendo, la roja llegó a tu vida y particionó tu alma de muchas formas posibles, y yo estaba ahí para verlo.— Infla su pecho al comenzar a hablar. Aparentemente aquella conversación privada que iban a tener los dos sería en la

