Estaba abrazando a Iván, cuando de pronto sentí caer todo su peso sobre mí, por poco no más lograba sostenerlo lo apegue a la pared del callejón para poder acomodarlo y así aunque sea a rastras llevarlo a la parte trasera del local; la verdad me sorprende este viejo con todos esos golpes y que con la edad que tiene, es realmente impresionante que haya llegado hasta aquí, sin embargo solo hay un m*****o culpable que fue capaz de hacerle eso y dejarlo en ese estado.
-Iván, por favor ni se te ocurra dejarme, no te dejaré esta vez, esta vez te protegeré yo a ti-
Inmediatamente fue donde su jefa y le explicó que tenía que salir urgentemente para llevar a su papá, aunque eso le pareció muy raro a su jefa, debido a que ella nunca le mencionó nada de su padre. A decir verdad, ella era muy feliz y amigable, mostraba siempre esa sonrisa muy contagiosa, pero nunca hablaba sobre ella o su familia aun con todo eso se le veía realmente preocupada y asustada, así que no se podía negar y le dió permiso para que se retire.
Emma o mejor dicho Lazciel, estaba terminando de recoger sus cosas después de haberle dado un poco de agua a Iván para ver si al menos reaccionaba mientras llegaba al hospital; pasando una mano sobre su hombro de ella y así llevándolo como podía hacia la pista donde tomaría un taxi.
- Por favor, llévame al hospital más cercano que conozca, rápido por favor- decía mientras acomodaba la cabeza de Iván en sus piernas.
-Todo estará bien te lo prometo, no perderé a nadie más. Maldita sea tengo que llegar y hacer que te atiendan cuanto antes sino... sino él podría... NO PASARÁ ESO, resiste por favor, pudiste mantenerte vivo por varias semanas, no te rindas ahora por favor...- iba pensando en eso, cuando de pronto le abrieron la puerta del taxi apareciendo los enfermeros que se llevaban con cuidado a Iván.
Mientras los enfermeros se llevaron a Ivan, Lazciel ya había pagado la carrera al taxista y justo ahora estaba siendo instruida, es decir, que haga de forma correcta el proceso de internamiento; luego de un agotador proceso de estar comprando medicinas, rellenar formularios y estar preguntando sobre si ya le habían administrado las medicinas; finalmente todo ya se encontraba en orden esperando a que muestre mejoría.
Lazciel se encontraba sentada en uno de los asientos cercanos a la puerta esperando a que la llame, pero sin darse cuenta estaba quedándose dormida.
-Señorita, disculpe señorita- llamaba una de las enfermeras encargadas de cuidar a Iván.
-¡¿Si?! ¡Pasa algo! -dijo despertándose de golpe.
-No señorita, todo está bien, el paciente se encuentra estable y no tiene por qué preocuparse, más bien venía a entregarle algo que estaba entre las pertenencias y era su foto, pensaba que lo quería guardar usted-
-¿Una foto mía? que yo recuerde Iván y yo nunca nos tomamos una foto y mucho menos yo le había dado una mía.
Entonces es ahí donde recibe la foto que por un momento la dejó confundida, ya que aquella foto se le hacía parecida a alguna que cierta vez había visto, pero no sabía en dónde ni quién exactamente era la chica de la foto. Esos ojos negros, ya los había visto antes pero no sabía en donde. Estuvo pensando por un buen rato cuando fue entonces que sacó su billetera y vio que la foto de su mamá tenía un gran parecido con la foto de Iván, la única diferencia eran las etapas, ya que eran los mismos ojos y esa sonrisa que a veces podía ser irritante. Por un momento comenzó a lagrimear, quería a su mamá de vuelta y pedirle perdón porque si ella tan solo habría sido un poco mas fuerte podría haberla salvado para asi tener la oportunidad de ver nuevamente esos lindos ojos negros brillar con esa sonrisa que podría alegrarle el día a cualquiera.
Como ya no había novedad alguna, se levantó, fue al baño a lavarse la cara y seguidamente fue a la cafetería del hospital para poder despejarse, necesitaba caminar y quería liberar la mente de aquellos pensamientos que eran más que erróneos.
-¡Familiar de Ivan Martinez!¡Familiar de Ivan Martinez!- repetía el enfermero buscando si aparecía su familiar.
Lazciel apenas escuchó, pagó por lo que había consumido para ir donde estaban llamando, y le indicaron que el paciente ya se encontraba consciente.
-Me sentía un poco incómodo, pero empezaba a sentir y podía percibir todo lo que pasaba alrededor mío, al parecer estaba en un hospital, pero como... es cierto recuerdo haber estado con Lazciel y después ya no recuerdo nada, pero dónde está ella...-
-Mhm... mh.... jmf..- trataba de poder pronunciar alguna palabra, pero no me era posible, aunque poco a poco fui tomando movilidad del cuerpo al punto de que pude abrir los ojos y decir unas pocas palabras, después que una enfermera se diera cuenta salió de la habitación y se demoró alrededor de unos 8 a 10 minutos, vi entrar a mi pequeña -La-Lazciel... pequeña, como estas- se me dificulto mucho poder pronunciar esas pocas palabras.
-Viejo tonto no hables, tienes que hacer el menor esfuerzo posible para que te mejores cuanto antes, no quiero que me vuelvas a preocupar así- dijo eso cogiendo la mano del mayor para ponerlo sobre su cabeza.
-Esta bien... como digas pequeña- esta vez respondió, pero sin hacer esfuerzo alguno, parecía que su cuerpo ya estaba reaccionando con los medicamentos, bueno en si era algo obvio porque habían pasado 13 horas -Pe...
Justo cuando Iván iba a hablar Lazciel lo interrumpió.
-Bueno dado que no puedes hablar y no pienso estar aquí sin decir nada como si fuera un funeral, además que no sé, pero supongo que ya es tiempo de contarte más sobre mi y todo antes de mi llegada a ese lugar que me llevó Diego- mencionaba mientras abría las cortinas de la ventana y le acomodaba la almohada al tipo que era como su padre.
-Primero, tengo una duda, ¿quién es Diego?- preguntó Iván.
-Creí haberte dicho que yo sería la única que hablaría y aclararía todo- respondió Lazciel.
-No, no lo hiciste pequeña mandona- respondió Iván
-Bueno desde ahora yo te contaré todo, cualquier pregunta al final, y para que no se te olvide lo anotaras aquí- dijo pasándole una libreta donde ella hacía unos dibujos cuando se sentía cansada o estresada.
-En fin, para aclararte la primera duda, Diego es el nombre de tu ex jefe, si te preguntas cómo lo sé, es porque él mismo me lo dijo para que se ganara mi confianza y trabajara para él, como sabes él fue quien me llevó ahí porque fue tanta la culpa que sintió de haber matado a mi madre delante mío, que no le quedó de otra más que llevarme, pero antes que eso pasara mi mamá me tuvo alrededor de los 25 o 26 años. La verdad, no recuerdo muy bien ya que siempre que me contaba no le prestaba atención. Nací el 26 de octubre, desde el momento que nací hasta ahora no conozco a mi padre ni me interesa conocerlo, mi mamá fue la que se encargó de cuidarme todo este tiempo, aunque no teníamos grandes cosas, teníamos lo esencial y cada día era una nueva aventura, siempre fue alegre, me contaba cuentos que su papá le narraba cuando era chica. Recuerdo que me dijo "Mi pequeña Lazciel, si en algún momento me llegara a pasar algo quiero que siempre seas tu misma, quiero que nunca dejes de brillar", no entendía nada para la edad que estaba, pero ahora todo cobra sentido; mamá siempre me contaba una historia en especial de una niña que se perdió- cuando Iván escucho eso palideció y comenzó a escribir en el cuaderno, Lazciel sólo continuó -Era como mi historia favorita. Comenzaba así, dice que una niña de unos 8 años había ido al campo con su papá, pero de ahí cuando salió de la casa de campo se encontraba en un pastizal y ya no le era posible ver su casa o a su papá luego de ello, se quedó un buen rato llorando y gritando esperando a que su papá llegara, sin embargo nunca llegó. Sentía hambre, por lo cual decidió salir a buscar algo de comer y es ahí donde se encuentra a unos niños que eran de la calle. La encontraron toda llorosa y caminando sin rumbo alguno, entonces uno de los hermanos le comentó al otro para que vayan al refugio donde vivián, pero Celeste no salía mucho más era de estar en familia y por eso tuvo miedo de ir con esos niños y en verdad estaba asustada hasta que los siguió, ellos iban delante de ella en caso que se tratara de una trampa; pasaron unas cuantas calles y llegaron era una casa algo grande pero un poco vieja, pasó el portón y se dio con la sorpresa que estaban muchos niños de todas etnias y culturas jugando y haciendo manualidades. Por un momento pensaba que era de trata de personas; la verdad yo me pregunto como podría saber ella esos temas aun cuando era pequeña, acaso la habrá conocido, bueno mejor continuo; había llegado ese que podría ser su nuevo hogar, pero no todo parecia ser lindo, vio como unos niños de su estatura molestaban a unas pequeñas niñas que estaban jugando. En ese momento le hirvió la sangre y fue donde las pequeñas y les preguntó qué pasaba dándole la espalda a los chicos.
-Ellos nos quieren quitar nuestros tapetes de juego para enrollarlos y- justo cuando estaba por continuar el chico mayor le cogió de los hombros -
Celeste los vió y dijo que la suelte y el chico no le hizo caso, más bien le gritó por meterse en asuntos que no eran de ella, no le importó lo que dijo y volvió a repetir que la soltara, sin embargo no lo hizo. Esta cogió la mano del chico y la mordió fuertemente que por reacción ella recibió un manotazo cayendo al suelo todos los que estaban mirando se preocuparon hasta que salió una señora de tez oscura y preguntó qué pasaba; como nadie respondió por temor al grandote, llevaron a Celeste y a él chico donde la oficina y les llamaron la atención a ambos, solamente salió Anibal de la oficina porque la chica tenía que ver si la podían aceptar integrarse ahí para poder vivir ya que no sabía ni donde ni como llegar a su casa. Ella junto con los pequeños del lugar salían a vender unas ricas galletas que el padre de Celeste le había enseñado, y así fue como iba pasando el tiempo, trabajaban para poder sustentar la casa hogar, todo era tranquilo, bueno siempre y cuando no se encontrara con Anibal ya que ellos eran como perros y gatos, no se podían ni ver porque peleaban. Con el tiempo de estar en la calle aprendió a pelear y algunas técnicas, y así los años fueron pasando se volvió la mano derecha de la directora, así como poco a poco se fue haciendo amiga de Anibal, muchos decían que harían buena pareja pero ellos siempre lo negaban hasta que un día el "grandote" como lo habían apodado, le dijo para que sea su pareja a Celeste, ahora que él ya había conseguido trabajo decente y no vendiendo de forma ambulatoria, además había juntado un dinero aparte de lo que le daba a la directora, entonces impulsó a hacer lo mismo a ella para que poco a poco vayan formando un futuro aparte del que les esperaba dentro de la casa hogar. Siguieron así transcurriendo los años hasta que ambos decidieron dejar el lugar y así formar ellos su propia familia, al salir de su hogar ellos comenzaron a vivir, se casaron y tuvieron una hija- al escuchar la historia comenzó a lagrimear, en cambio Iván estaba en shock no podía ser cierto, la mamá de Lazciel conocía a mi hija ¡sí! la tenía que conocer todos los datos coinciden con las características de mi pequeña -m****a, creo que me distraje, bueno dado que mi mamá me cuido tuve que aprender a defenderme sola para cuidarla a ella, ya que a veces era algo despistada pero tenía un gran corazón, me cuidó, me dio de comer, hasta entregó su vida por mi; supongo que ya es hora de que sepas en concreto como es que llegue ahí. Era una noche todo tranquilo, yo ya estaba lista para dormir, pero de pronto escuche unos ruidos raros como pidiendo ayuda en la sala, hasta que esos gritos cesaron, pero solo eran sollozos y algunos gemidos estaba viendo por el reflejo del espejo, vi a mi mamá que había sido violada y no pude hacer nada, solo me había quedado como estúpida sin hacer nada esperando a que alguien más me salvara y pueda ayudar a mamá- inconscientemente estaba apretando los puños ya que las lágrimas no paraban de salir -no sé por qué salí, solo me dirigí donde estaba ella mientras ambas llorábamos, la trataba de parar para salir pero antes de hacer todo eso fue cuando Diego me tomó del cuello obligándome a separarme de ella, pero al ver esto mamá trato de pararse y darme tiempo que huyera mientras yo pataleaba para salir de su agarre; Diego se desesperó, agarró su pistola con la mano que estaba libre y le disparó de un tiro en la cabeza a mi mamá delante mío manchandome de sangre... Grité, grité todo lo que pude, lloré como nunca antes mis cuerdas vocales sentían que se desgarraban, no pude hacer nada por mi madre, la mujer que me dio a luz, la que estuvo conmigo todas las noches que la necesitaba y también en las que no, la amaba, pero nunca se lo dije, maldita sea soy la peor hija del mundo, maldita sea- ya no se pudo contener mas Lazciel y comenzó a llorar mientras que Ivan sentía pena y cólera por lo acontecido en la vida de su pequeña -Co...continuando... Diego me trajo con él, la razón no lo sé pero desde ese día juré vengarme de él; sin embargo, después de tanto tiempo creo que mi objetivo es otro, quiero saber porque tú tienes la foto de mi mamá.
-¿Tengo la foto de tu mamá? Cómo sería eso posible si ni siquiera la conozco-
-Entonces explícame esto- replicó la muchacha mostrándole la foto que tenía.
-Pero si esa es la foto de mi hija…-
-No puede ser son muy parecidas- dijo sacando la foto que tenía cuando su mamá era pequeña- Esto no puede ser cierto ambas son idénticas eso quiere decir...
-Si pequeña, tu mamá y mi hija son la misma persona, pero como es posible eso, no puede ser, a menos que la chica de quien ella te contaba los cuentos ... era ella.
-Entonces mi mamá Celeste, nunca se llamó Dulce, eso quiere decir que mi papá era Anibal, por lo tanto te convierte en mi abuelo...
Ambos están reaccionando a aquello que se acababan de enterar, pero todo era un rompecabezas, todo encajaba exactamente, hasta que la enfermera entra.
-Disculpe señorita, pero ya acabo la hora de visitas se tiene que retirar, el paciente tiene que descansar - salió en absoluto silencio sin decir nada.