Mas tarde ese día siguen los tres en el apartamento. Lidia ha utilizado sus contactos con los dueños de la cadena de gimnasios para evitarle a Gael un regaño y concederle el resto de día libre. Resultó ser que los tres disfrutan del pollo frito picante, han acordado comer en el piso del living dejando la comida sobre la mesita. Tienen allí mismo la computadora desde la que transmiten una película de acción, ninguno está prestando realmente atención a ella pues es un estreno reciente y desconocen absolutamente todas las referencias. Cada uno está sumido en sus pensamientos, hasta que Mariela recuerda todo lo que compró para Lidia durante la mañana. —Ustedes van a tener su cita mañana ¿Sí? Gael miró a Lidia con miedo de escucharla decir que todo se cancelaba, pero ella aún co

