Han pasado tres semanas. Lidia está en la consulta de una especialista quien previamente le ha solicitado una nueva radiografía para analizar el progreso de sanación en su muñeca lesionada. Mientras la mujer observa la lámina a contra luz, Lidia observa el entorno repleto de blanco: paredes, diplomas, escritorio, el delantal de la médica, incluso la computadora en la que registra la información es igualmente blanca. La médica comienza a hablar de la rápida evolución que ha tenido y lo bien que ha sanado. Entiende que Lidia ha seguido todas las indicaciones al pie de la letra. Pero Lidia no está poniendo atención en lo absoluto, es Gael quien está dialogando con la médica ensalzando el empeño que Lidia puso en su recuperación. Lidia escucha el tercer intento de la médica por hacer q

