Lorena Que vergüenza, casi nos pillan, pero mejor, después de la rabia que me hizo pasar y del showsito en el restaurante no merecía que cayera en sus encantos. Estaba tan enojado por la interrupción, pobrecito estaba tan cachondo — Ven acá lindura, si este troglodita te hace algo, no dudes en avisarme, lo pondré en su sitio. No permitiré que te lastime a ti o a mis nietos. — Me dice su madre luego de darme un enorme abrazo y mirarme descaradamente. Nos quedamos agarradas de las manos hasta que Daniel la reprende por hablar de nietos. — Mamá!!! — Casi me atragantó con mi propia saliva, me sonroje tanto, es que Leonardo y yo nunca habíamos tocado ese tema, ni yo lo había pensado. Su madre ignoró el grito, me agarro de la mano y salimos de la habitación. — cof cof Tranquila le haré sab

