Lorena Salimos rumbo a la tienda, al llegar ya Diana estaba ahí, le presenté a la Sra. Verónica y entramos, más tarde llegó Alejandra y empezó la parte difícil, escoger el vestido, antes buscamos una tienda donde comprar, se nos hizo muy fácil pues, mi suegra tiene contactos. Entramos a una boutique muy elegante donde nos atendieron demasiado bien. Me probé tantos que ya estaba tan cansada, esta era una tarea muy difícil, ya estaba que tiraba la toalla cuando por fin lo encontré. Mi vestido soñado, mi suegra lloró de felicidad… Ellas estaban en un sillón gigante con un chico que les servía vino mientras esperaban a que yo saliera con cada uno de los vestidos del probador, me daban ánimo, ideas. Cuando salí con la elección que hice de mi hermoso vestido, todo se paralizó, Diana fue la p

