Shirley En la comodidad de la casa de Hermes y admirando el trabajo que habíamos realizado hace unos días, me di cuenta, que el tiempo se iba con rapidez y aún faltaban cosas qué hacer. Él y yo a lo mucho parecíamos cercanos, pero no una pareja, hice memoria de los comportamientos que me caracterizaban al estar en compañía de alguno de mis novios. Quizá faltaba involucrar a las hormonas, atracción física con él sería fácil, era guapo y si no mal recuerdo en el campo del coqueteo no lo hacía mal, o será que me falla la mente y era el alcohol. Para acostumbrarme a ello, debía empezar cuanto antes, no sé cómo lo tome él. Esta ocasión primero le diré mi plan antes de aventarme a sus brazos y que este me arroje al piso. Conociéndolo era muy posible que eso pasara. ¿Cómo sería mejor

