Me costó mucho irme del hospital y dejar a Malik, no sé lo que tenía ese pequeño que sacaba mi lado más protector, ya había dicho mi nombre, pero necesitaba que comenzara a dialogar conmigo, quería escuchar su voz. Me destrozaba el hecho de pensar que no tenía a nadie más en sU vida, sus padres eran inmigrantes ilegales, por lo que no se podía darle una identidad más que su nombre, que era lo único que repetía, y bueno, ahora el mío. Creían que sus padres habían ingresado al país a través de una red de contrabando, personas que se aprovechaban de gente con necesidades para utilizarla en ilegalidades y cuando ya no les servían los descartaban como ropa vieja, no tenían ni idea si el niño era nacido aquí o no, y en este último caso ni cuánto tiempo llevaba en el país. Entendía perfectamen

