Fue un 24 de octubre de 1997, un día lluvioso, aburrido, mi mamá gritaba como becerro porque estaba dando a luz a esta belleza de persona, mientras que mi papá la miraba incómodo y dolido porque ella estrujaba su mano con fuerza. Me pusieron el nombre más estúpido de todos: Thomas. ¡Cómo el jodido tren ese con cara de pervertido! Me dieron el apellido de mi madre, en lugar del de mi padre: Lonner. Y así fue como mi vida empezó. Odiaba a mis papás, porque eran esa clase de padres que les valía un queso lo que hicieras en el sentido de que no les interesaban mis calificaciones ni mi educación. ¿Pero qué niño de 7 años ama la escuela? ¿Qué ser humano disfruta la jodida escuela? Si, pues era algo así como... Si a mis papás les gustaba que comiera dulces, no lo hacía. Todo por llevarles la co

