Sigo caminando sin embargo siento como me toman del brazo y me detienen, es tan evidente que ese es Edrick por ello es que en cuanto me da la vuelta tuerzo los ojos para luego hacer que me suelte del brazo. —No quiero dramas fuera de mi empresa —lo veo con molestia— ¿Por qué no vuelves con tu amante? Eso es mejor que estar aquí perdiendo el tiempo conmigo. —Por favor, Scarlette Sin decir nada solo subo al coche y le pido al chofer que arranque, así mismo voy directo a la hacienda. Por la noche… Desde que llegue de la empresa lo único que he hecho es subirme a la azotea en donde he permanecido leyendo y hasta trabajando desde ahí y si, aunque parezca que no me importa, la verdad es que me hierve la sangre cada vez que recuerdo como Susana tomaba las manos de mi marido y peor aún que él

