Anoche me quedé chateando hasta tarde y por ello me desvelé. Esta mañana parezco un auténtico zombi, por lo cual tuve que cubrir mis ojeras con un poco de maquillaje. Debí elegir entre desayunar o bañarme y opté por la segunda opción. Luego de tomar un baño largo de unos diez minutos, me coloqué el uniforme que ya estaba listo desde ayer, mis lentes y zapatos, y luego salí prácticamente corriendo hacia el colegio. Debí tomar un taxi, pero de todas formas llegué tarde a mi primera clase. Por suerte, mi mejor amigo me guardó un lugar y el profesor no me regañó. Durante la clase estuve muy nerviosa porque él no deja de observarme y sonreírme. Creo que ni siquiera con Aarón estaba tan desconcentrada y con Santiago es peor porque él me habla todo el tiempo, en cambio, su hermano me ignoraba,

