Los últimos días he evitado a Santiago por dos motivos: uno, quiero darle su espacio como lo he planeado, y el segundo motivo es que la última vez que estuvimos juntos solos, nuestros besos pasaron el límite. Me quiso desabotonar la blusa y me puse rara. Lo amo muchísimo, pero no me siento lista para tener sexo. No sé cómo actuar si vuelve a ocurrir algo parecido. No sabría qué hacer. También siento el temor de que él se aburra de mí si no me entrego a él. Definitivamente, nunca debí aceptar ser su novia. No creí que esto de las relaciones sería tan complicado. Salí de mis pensamientos cuando recibí un mensaje de él. Amor: Hola, solecito. Yo: Hola, amor. Amor:Quiero verte. Amor:No hay nadie en casa y me muero por pasar la tarde con mi princesa. Yo: Lo siento, bebé, pero estaré oc

