« ¡No se puede cambiar el pasado, pero si se puede crear un futuro! » Las horas pasaban y Eva aún no estaba lista, Sam por su parte estaba poniéndola al tanto de los que serían los socios de aquel círculo. Y lo más importante de quien seria los jefes de ellos. Y aunque nunca Alaris y Sam tuvieron el agrado de ver el verdadero rostro de quien les daba mandatos, ellos seguían al pie de la letra sus órdenes. Quizás fue eso que le había agradado al jefe de ellos quien estaba acostumbrado operar y dar órdenes desde las sombras. — Señor ya hemos terminado... Si nos permite nos retiraremos — Expresa una de las mujeres, Sam solo asiente para verlas retirarse. Delante suyo estaba Eva de espalda con el corte de pelo como la de Alaris, solo espera verla de frente para que ella Se levantara de d

