« ¡Contigo adentro haré que el infierno arda! » La presencia de aquellos jóvenes dejaban a todos los que estaban presentes ante ellos atónitos, algunos solo quedan asombrados por la belleza exuberante de aquella mujer. Damián quien aún estaba parado delante de los demás, hace caso al pedido de los demás de sentarse. — Díganme que es lo urgente en reunirnos aquí ¿Quiénes son?— indaga uno de aquellos hombres con un sobre peso bastante visible. — Bueno ya que están ansioso aquí tengo unos documentos para que lo firmen y por supuestos sería muy inteligentes de parte de ustedes hacerlo— Sam saca aquellos documentos donde en cada uno esta expuestos su delitos, cada uno de ellos quedan con incertidumbre al ver que ellos tenían tales pruebas y que no solo exigían que cedieran una cuarta part

