« ¡Un amor prohibido es como el agua de un manantial puedes tocarlo pero no puedes ensuciarlo! » Después de aquella reunión intimo entre hermanos, la bella agente decidió regresar a su trabajo. Esta vez no solo estaba dispuesta a poner tras las rejas a Amilkar sino que escavar aún más en aquel pasado. Di Luca pensaba que era el momento justo para hablar con ella, era momento de exponer su verdad ante los ojos de su compañera. — ¡Eva, espera!... Debemos hablar sube al coche, no tardare mucho—Ambos estaban saliendo de la unidad para ir nuevamente al hospital, pero, alguien más los estaba vigilando a un extremo de la calle estaba un hombre canoso de aspecto formal estaba viendo a los dos agentes. Saca de la guantera un arma para apuntar directamente al inspector, por alguna razón cambia la

