El conservatorio se encontraba lleno, y el silencio previo a cada presentación era casi ensordecedor. La elegancia del lugar, con su techo alto y candelabros brillantes, contrastaba con el palpable nerviosismo de los jóvenes artistas esperando tras bambalinas. Charisse miró hacia el auditorio desde el costado del escenario. Podía ver a su hermano Jared, esperando con ansias. Él le lanzó un pulgar arriba y ella sonrió tímidamente. Jared siempre había sido su roca, y su presencia en ese momento significaba el mundo para ella. Se alegraba de que el trabajo no le impidiera estar allí. La presencia de su hermano tenía un gran significado para ella. Ethan se acercó a Charisse. Ya hace un momento que las participaciones habían dado comienzo y con la lista de las posiciones era fácil saber quien

