Para el notario Madrigal fue un shock enterarse de que su hija Selena, su favorita, a quien tenía en un pedestal por ser una excelente abogada y sobre todo porque siempre mostró una gran calidad humana había sido capaz de defraudar a su esposo, el hijo de su mejor amigo. Cuando recibió el mensaje de Selena diciendo que se iba del país con su amante y que no volvería nunca no podía creerlo. Él y su esposa habían tomado unas largas vacaciones para festejar su aniversario y cuando volvieron a México se enteraron de la noticia. Selena se había divorciado, había vendido todas las acciones de Rodrigo en la exportadora, así como todas sus propiedades y se había escapado con su amante, del cual por supuesto ni él ni su esposa tenían conocimiento de que existía. “No me busquen, estoy bien y en u

